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domingo, 14 de mayo de 2017

Anti(fascistas): el ejército del terror de los globalistas

24.04.2017
El antifascismo moderno es un simulacro, una copia sin el original, que se opone al “fascismo” que se inventó, que en realidad no está ahí.
"Como resultado del enfrentamiento entre los partidarios de Trump y los antifascistas en Berkeley, 6 personas resultaron heridas", "las protestas contra el mitin de Marine Le Pen en París se convirtieron en peleas masivas", "los antifascistas usaron cócteles Molotov en el mitin de Marine Le Pen", "grupos antifascistas son sospechosos de estar involucrados en el ataque terrorista en Dortmund". Estos son sólo algunos de los informes de prensa de los últimos diez días en los que grupos de jóvenes liberales de izquierda que se hacen llamar "antifascistas" son mencionados de una manera u otra. En Rusia este movimiento es marginal. En Occidente, todo es algo diferente. Allí, se ha convertido en una parte orgánica del Sistema.

Antifascismo: El viejo y el nuevo

El antifascismo moderno es un fenómeno bastante joven. Como subcultura, tomó forma en la década de 1980, tomando prestados los símbolos y lemas de los movimientos históricos que se opusieron a la extrema derecha en Europa en las décadas de 1920-1940. Al mismo tiempo, el pilar de los nuevos movimientos antifascistas es diferente. Fue hecho por anarquistas y trotskistas que fueron marginados en la resistencia a los regímenes fascistas históricos incluso durante la guerra civil española, en donde el papel de diversos elementos radicales entre los republicanos era absolutamente fuerte. Los partidos comunistas estalinistas desempeñaron un papel mucho mayor en el enfrentamiento contra los regímenes fascistas, pero los antifascistas modernos prefieren culparlos de "cripto-fascismo". Qué podemos decir de conservadores y nacionalistas como Ernst Niekisch y Otto Strasser en Alemania o de los participantes en el movimiento de la Resistencia en Francia, entre los que se encontraban izquierdistas, derechistas e incluso nacionalistas franceses. En otras palabras, no hay una continuidad ideológica e histórica entre el nuevo anti-fa y los grupos de la Resistencia, que lucharon contra los verdaderos fascistas.

Financiación del antifascismo



Pero hay otra conexión más fuerte. Con el capital financiero. Por ejemplo, la Fundación Tides, que está activa en Estados Unidos y recibe inyecciones financieras de George Soros, financia regularmente grupos antifascistas, entre ellos los que organizan disturbios masivos como los enfrentamientos de Berkeley en febrero de este año, cuando los antifascistas golpearon a la gente, quemaron vehículos y rompieron cristales en las casas.

El movimiento "antirracista" Black Lives Matter, que se ocupa principalmente de la organización de disturbios masivos, recibió 33 millones de dólares en 2016 de George Soros a través de la Open Society Foundation y el Center for American Progress, encabezado por John Podesta. Otros 100 millones de dólares fueron asignados por la Fundación Ford y la organización Borealis Philanthropy, que creó para este propósito el fondo del movimiento dirigido por negros.

La financiación de iniciativas antifascistas y antirracistas en Europa es también una de las prioridades de la Fundación Open Society, así como de otras estructuras estadounidenses de influencia. Por ejemplo, el mismo fondo Ford contribuye activamente a muchas iniciativas anti-racistas en toda Europa. La red de organizaciones europeas SOS Racismo, el inicio de la cual aconteció en Francia, fue creada originalmente por los izquierdistas establecidos a petición del Presidente Mitterrand y del Partido Socialista. La organización todavía es financiada en gran parte por el Estado francés.
Todas las redes antifascistas en Europa están ligadas a los Estados o a los fondos de caridad financiados por los capitalistas. Simplemente, no hay otro dinero en Europa. Resulta una paradoja, los izquierdistas y los anarquistas reciben fondos del Estado y los capitalistas, es decir, de sus principales "enemigos de clase". ¿Pero por qué?

Asaltadores del liberalismo



La respuesta yace en la superficie: La gestión de los flujos de efectivo es necesaria para reorientar a los radicales lejos de la crítica al sistema burgués y hacia la lucha contra el mítico "fascismo". El capitalismo propone, en vez de luchar contra sí mismo, abordar la lucha contra los fantasmas ideológicos, así como los oponentes del mismo capitalismo del bando de la derecha. Es muy conveniente, seguro y rentable en términos de dinero.

Los ideólogos de nueva voz dicen a los recién llegados que los "fascistas" son todos para quienes el espíritu emancipador de la Ilustración es en todas las maneras inaceptable; son aquellos que no van a renunciar a ninguna identidad colectiva, desde el arraigo en la tradición, étnica, nación, religión; son aquellos que creen que el hombre es un hombre y una mujer una mujer; son aquellos para los que el matrimonio es la unión de un hombre y una mujer, son aquellos que aman a su pueblo y a su historia; y son aquellos que ven en la cultura no sólo el nihilismo sino también los valores de continuidad y Logos.
En unas palabras, los "fascistas" son aquellos que no están de acuerdo con la asignación a todas las posibles perversiones del estatus de norma social y derecho legal. Para un antifascista profesional, cualquier persona sana, equilibrada y normal es un "fascista". Y con los fascistas, como dicen los antifascistas, no hay nada que tratar. Un buen fascista es un fascista muerto. Eso nos recuerda algo.


El problema es que el fenómeno del fascismo no es en absoluto ideológicamente integral. La aplicación del término mismo a las diversas doctrinas de las décadas de 1920 a 1940 es una simplificación excesiva. Ampliar la misma interpretación del "fascismo" priva completamente al concepto de cualquier significado. Pero se acompaña de tantas alusiones traumáticas para la conciencia europea de posguerra que es imposible resistirse a usarlo como etiqueta. Llame a su enemigo ideológico "fascista", y las masas estarán de su lado. Y nadie lo entenderá. Lo principal es simplemente tener tiempo para gritar primero la palabra maldita. Y obtener una subvención para esto del gran capital y de la máquina estatal.

Los intelectuales occidentales crean los conceptos de "fascismo eterno" en el espíritu de Umberto Eco, tratando de maximizar la definición de este fenómeno para que pueda aplicarse al máximo número de opositores al orden mundial liberal, deslegitimarlos en tal manera y atacarlos con "los equipos de asalto" de antifascistas. Así, los representantes de todas las fuerzas populistas derechistas del sistema en Europa, desde el "Partido de la Libertad" al "Frente Nacional" francés o el "Partido por la Independencia del Reino Unido" fueron etiquetadas como fascistas.

Los antifascistas mismos viven por un principio completamente fascista. "Deja esta quimera de conciencia, el Führer piensa por nosotros". Para los antifascistas, por regla general, los filósofos ultra-liberales de entre los primeros dejaron realmente de pensar. Como el fallecido André Glucksmann o los aún vivientes, Daniel Cohn-Bendit y Bernard Henri Levy. Este último literalmente no sale de todo tipo de “Maidanes”, declara regularmente cuánto odia ("por fascista") a Putin, y graba documentales cuando es necesario para justificar una invasión estadounidense de un país en particular. Saddam Hussen, Gadafi, Assad - ¡son ustedes "fascistas"! - Entonces, estamos volando hacia ti.

No se sabe de qué manera estos intelectuales difieren de los neoconservadores estadounidenses, ya que los principios básicos son los mismos: La propagación de la democracia liberal en todo el mundo, el derrocamiento de los regímenes "totalitarios", la oposición de Rusia, el apoyo del Estado de Israel y los Estados Unidos. Quizás la única diferencia es que los neoconservadores (también por alguna razón, por regla general, representados por antiguos judíos trotskistas) aman a Israel y a los Estados Unidos un poco más.

Antifascismo al servicio del imperialismo



La definición comunista clásica del fascismo la entendía como un complejo fenómeno sociopolítico. Por lo tanto, mencionó al capital financiero, como el principal patrocinador y beneficiario, y marcó el carácter imperialista agresivo del fascismo. Los antifascistas no se preocupan por esas dificultades. Su percepción del mundo es plana, se contentan con clichés y clichés. De lo contrario, verían que hay algo en común entre ellos y los fascistas históricos.

El antifascismo moderno no sólo es financiado por el mismo capital financiero, sino también plenamente solidario con las políticas agresivas de los países occidentales. Los antifascistas participaron en todas las revoluciones de color que Occidente perseguía. Sin embargo, en Ucrania, por ejemplo, en 2014 no se sintieron avergonzados por la presencia de neonazis en barricadas vecinas.
Ya sea que tomemos la guerra en Yugoslavia, el conflicto de Kosovo, el bombardeo de Libia… los antifascistas siempre toman la posición de la hegemonía y su poder. Están siempre del lado de los Estados Unidos y de los "rebeldes" patrocinados por ellos: De bosnios y albaneses a extremistas islámicos en Siria. Cuando lo necesitan, apoyan a nacionalistas, extremistas religiosos, cualquiera. Quien aquí es un "fascista", y quien no lo es, lo decide Bernard-Henri Levy.
Un ejemplo típico son los antifascistas y Trump. Inmediatamente después de la elección del presidente estadounidense, Donald Trump, en los Estados Unidos y en Europa se llevaron a cabo miles de manifestaciones contra el fascismo, la xenofobia y el sexismo. Trump fue calificado como un seto del infierno cuando trató de "vender" a la sociedad estadounidense una propuesta para comenzar a negociar con Rusia. Pero el mismo Trump lanzó un ataque de misiles contra Siria. ¿Y dónde están todos estos millones de personas con sombreros rosados? Atacaron al derechista alternativo Richard Spencer quien organizó una manifestación contra la guerra. Bernard-Henri, que anteriormente había atacado a Trump, se sincronizó con los neoconservadores, pues estaba complacido con el ataque de Tomahawks a Siria, y con las acciones para intimidar a Corea del Norte, diciendo que "este es un gesto valiente".

El antifascismo es fascismo

El antifascismo moderno es un simulacro, una copia sin el original, se opone al "fascismo" que se inventó, que en realidad no está allí. Afirma ser una sucesión al "antifascismo", que no lo era, porque ¿qué tienen en común los comunistas alemanes de los años treinta y los Cohn-Bendit? Atacar el vacío sólo ayuda a mantener la estancada existencia de otro simulacro subcultural, el neo-nazismo, su hermano gemelo. Finalmente, no ofrece nada positivo. Sólo destruir, aplastar, prohibir. Psicología típica del pogromo.
No es sorprendente que los antifascistas muestren un comportamiento prácticamente fascista. Otro rasgo característico de los antifascistas es el anti-intelectualismo. Si sus opositores derechistas tratan de organizar una discusión o un discurso, los antifascistas prefieren interrumpir el acontecimiento, pero no entrar en un diálogo y no justificar su posición. Otra característica común es la intolerancia hacia los portadores de otras opiniones. Otra es la apuesta por la violencia física y la intimidación hacia los oponentes. Por último, la ausencia de pensamiento crítico, que no nos permite ver en las acciones de quienes los dirigen, una franca manipulación. Los antifascistas son ciegos de un ojo: Solo ven el pseudo-fascismo y no ven lo verdadero, a quien sirven fielmente.
Para algunos puede parecer sorprendente, pero el antifascismo de hoy día es un fenómeno reaccionario que protege la hegemonía liberal, el estatus quo liberal y los políticos liberales. Quienes no quieren cambiar nada, quienes abogan por atraer a millones de migrantes y reducir la responsabilidad social del Estado y las empresas, que socavan la soberanía nacional de sus países en favor de las empresas transnacionales y están firmemente entrelazados en las redes de gobernanza mundial.

miércoles, 27 de agosto de 2014

Zionism Sucks

En cristiano: que jodan al sionismo
En musulman: que jodan al sionismo
En judío: que jodan al sionismo.

Esto no tiene nada que ver con la religión sino con la política. Y ya se sabe de qué va eso.


jueves, 21 de agosto de 2014

Why Everyone is Wrong about Climate Change



por Tony Cartalucci

Assigning blame for climate change that will happen with or without human activity on Earth constitutes a disingenuous discourse. The climate changes, and nearly everything on Earth and beyond it effects that change. From geological processes to biological evolution, to changes in the sun's output, to yes, even human activity - absolutely everything has an impact on the climate for better or for worse.


 Climate change, and even exceptional global warming is nothing new. Even if humans managed to negate any impact they were having on the environment, ice ages, rising seas, and off-the-chart CO2 levels and temperatures are inevitable. All we can do is build civilizations and sanctuaries that can weather the climate, no matter what it does.


The climate has been in a constant, linear state of change, long before human beings evolved, and even throughout the relatively short period of time humans have inhabited the Earth. This continuous change may have within it temporary cycles, but at no two points in Earth's natural history has the climate been the same.

Global warming in Antarctica, 65 millions years BC.

65 million years ago, there were no ice caps. CO2 and temperatures were much higher than they are today, and Antarctica was covered with thriving temperate forests inhabited by dinosaurs. In an opposite and more recent extreme, our ancient ancestors struggled through a global ice age. Today, we live on a planet much warmer than inhabited by our cave-dwelling ancestors, but much cooler than anything the dinosaurs experienced.


Climate change happened, and is happening now. And even with the complete negating of all human activity on Earth, it will continue to change. This does not absolve humanity from addressing its impact on the environment. Quite the contrary. However it gives us a crucial imperative currently being ignored by policy makers and activists alike.


All the carbon credits, electric cars, and solar panels in the world will do nothing to prevent potentially hazardous climate change, natural or man-made. Tinkering with the climate through "geoengineering" could result in a catastrophic extinction-event unlike anything experienced in natural history. While human activity negatively impacting the climate should be addressed, measures must be taken to confront climate change that will come no matter what we do within the current false discourse now taking place.

What's Suggested and Why it Won't Work


At the very center of this false discourse lies the most ridiculous of all suggestions, "carbon credits." It is the modern equivalent of trying to clean New York City's 19th century streets of horse manure by taxing it. Horse manure disappeared from New York's streets when the car was invented. To eliminate the negative health, sociopolitical, and environmental impact of petroleum fueled cars, yet another novel innovation must be invented. Electric cars charged with renewable sources of energy would be a good start. The move to a hydrogen-based economy may be another worthwhile pursuit. To eliminate CO2 and other emissions from power plants and factories, likewise, innovations must be made.

And while these measures are welcomed, even with clean cars and renewable clean energy, climate change driven by other forces, both on Earth and beyond, and many of which are beyond our means to change or safely manipulate, will still continue. Carbon credits is an outright scam. Alternative forms of transportation and energy production are absolute necessities but will not stop natural climate change. But within the current false discourse, even these crucial necessities are not being approached with any serious focus, with schemes like carbon credits, progress-stunting resource rationing, and neo-eugenic population control taking center stage.



What Needs to Be Done


Mitigating the impact of human activity on the planet, not only in terms of atmospheric conditions and composition, but in all terms including polluting our water and soil, and corrupting the genomes of plant and animal species through the proliferation of genetically modified organisms (GMOs), must be addressed not politically but pragmatically. If governments cannot think of a particular technical solution to address each and every way modern society negatively impacts the environment, it should be investing in scientific, technological, and design-oriented education to produce a population of problem solvers that can devise appropriate and pragmatic solutions themselves.


It was the industrial revolution and a population capable of creating, inventing, and innovating during the 19th and 20th century that created solutions to the many health and environmental hazards that existed at the time. Of course, new hazards were created in the process. Why now do people believe that anything other than continued innovation can be used to solve these new problems? Technological progress and investment in all that drives it, should be the top priority of anyone genuinely concerned about climate change.



  Future agriculture taking place within an enclosed, protected, and
optimized environment allows food production to continue no matter what
the climate outside is doing.

However, even with our impact on the environment completely negated through technological innovation, climate change will continue regardless - just as it had long before humanity came into being.

For humanity and the species it coinhabits the Earth with to survive inevitable climate change, we must build infrastructure and economies that are independent and immune from the climate no matter what it does. Our cities, farms, homes, businesses, and even sanctuaries for ecosystems we seek to preserve must be designed and engineered to take whatever is going on outside, and make it work with what we need to survive and thrive on the inside.

Urban and rural agriculture that takes place within self-contained systems that can conserve and reuse resources, including water and soil nutrients, as well as control atmospheric conditions for optimal growing environments - immense high-tech greenhouses in other words - could protect our crops from global heating or cooling. Architecture that is modular, flexible, mobile, and adaptable could adjust to sea levels, filling in space where land is exposed, or moved to higher grounds when land disappears. Cities and agricultural systems that float upon the sea would make rising and falling sea levels more or less irrelevant.


The ultimate expression of environmental mastery is constructing
ecosystems and civilizations where they naturally could not exist.
Humanity has already permanently inhabited orbit in the form of the
International Space Station for over a decade, we must simply take the
next step.

And perhaps the ultimate expression of environmental mastery would be creating habitable ecosystems where none could ever exist naturally - beneath the waves, underground, or even in orbit above Earth. Environmental mastery of this level should be the ultimate goal of governments, organizations, and activists around the world who seek to preserve both our ecosystems and our civilization.

Such a future is the realm of science fiction, but a future that does not look upward and outward, is not a future worth striving toward.

In the interim, there are already people experimenting and moving forward alternative models of decentralized high-tech agricultural, energy, and architectural solutions that will make weathering climate change more manageable. Perhaps the decentralized but collaborative nature technological progress is taking through local hackerspaces, urban agriculture, and cooperatives could create solutions far quicker and without the political baggage and meddling special interests impeding progress on national and international scales.

For those frustrated by the lack of pragmatic solutions for issues such a climate change, genetic pollution, or the poisoning of our air, water, and soil, starting projects at your local hackerspace to create or improve technology to protect your food supply, energy, water, and air could be the beginning of a real environmental movement that actually solves problems rather than perpetually complain and argue about them.


Geoengineering and the "Moonraker Scenario"

The other option is one of anti-human regression - where faux-environmentalists who harbor misanthropic hatred for humanity demand all progress stop, energy production be reduced, and instead of finding better alternatives to do more with less, demand that all do as little as possible with as little as possible. Such a mentality is at best putting human progress into "sleep mode." At worst, it threatens our very survival, which has since the dawn of history itself, depended on exploration, innovation, and the ability to conquer adversity rather than surrender to it.

Those like White House science adviser, John P. Holdren who suggests the planet be scoured of its populous human inhabitants, now toys with the idea of geoengineering, or extreme global climate manipulation. The likelihood that people like Holdren seek to do so for the continued progress of humanity, rather than to fulfill long desired "depopulation" is slim to none. The chances that people like Holdren seek to "accidentally" plunge the planet into conditions that devastate agriculture and starve hundreds of millions, or even billions to death, are somewhat greater.

This would be the "Moonraker scenario" - referencing the 1979 James Bond movie Moonraker. In the film, a deranged industrialist conspires to wipe out humanity and in the ruins repopulate it with what he perceives to be a "master race." While a science fiction thriller, the movie reflects the darkest desires of tyrants throughout the ages - to erase what exists and build an empire of their own designs in its place. As human nature itself does not change, neither have the aspects of human nature that drive such dark desires. From the intentional and reckless genetic pollution perpetrated by huge agricultural and biotech monopolies through the proliferation of GMOs, to attempts to surveil, control, and even manipulate public perception, to the sabotaged false discourse regarding climate change itself and the consideration of geoengineering - it appears attempts to overwrite the planet's climate, population, and culture is already underway, either by design or self-destructive ignorance.

By exiting the false discourse on climate change - and other false discourses - and demanding and participating in pragmatic, technological progress, we can protect ourselves as much from the effects of inevitable natural climate change as we can from the delusions and designs of megalomaniacs. An educated, informed, and technologically literate population has the ability to create a technologically driven future that serves the population's best interests. Anything less leaves us at the mercy of an unpredictable elite that history has already many times warned us about.



viernes, 25 de enero de 2013

La locura imperfecta

Cuentan con ello. Son pocos y cobardes pero manejan mucho. Demasiado.
Nosotros somos más, pero nos tienen manipulados, adormecidos, drogados, vendidos y temerosos.
Esa es la única baza que tienen. O se piensan que tienen, porque también se piensan que las cosas son inamovibles, que la gente no puede pensar, no puede reaccionar, que ya han ganado: que nos han ganado la batalla, y la guerra.
Se podría ponerles nombres y apellidos, pero quieren ser anónimos, aunque ya todo se sabe.
Les gustan más las siglas. Les da más fuerza. Se auto-afirman con ellas, y claro que sea en mayúsculas y negrita, por favor.
FMI, BM, UE, CEE, BCE, OCDE, GATT, ONU, UNSC, FINUL, ASEAN, G-/, G7+1, G-20 y así un sinfin de siglas que representan a los mismos. Y a nadie más. Sosn los de siempre haciendo lo mismo en diversos foros, formatos, y bajo nombres y siglas distintas.
Son tan creativos como para llamarse comisión Trilateral, o Club Bilderberg!
Les mola el lujo, jugar a espías, a ser malos, y a que nadie sepa quienes son.
Les mola ir de anónimos pero que todo se sepa. No hablan de ello, pero les pone berracos que hablen de ellos.Les encanta formar parte de los elegidos.
Estos son los que deciden, los que mandan, los que piensan que su beneficio es bueno, y que el resto les debemos la vida.
Estos son los que desprecian absolutamente cualquier valor humano, sin embargo se les pone la boca llena de democracia, de libertad, de derechos humanos, de desarrollo, de erradicar el hambre y de paz duradera.
Estos son los que se aprovechan de los demás.
Estos son los que asesinan a los demás desde sus despachos impolutos.
Estos son los que ganan cada vez más dinero cuando hay una crísis, un conflicto, una guerra o una rebelión social.
Estos son los que montan todos los tinglados para lucrarse. Estos son los que han vendido ya no su alma al diablo ( si existe), pero sí su humanidad a un Dios que no se sabe qué les aporta.
El Dios Dinero. El Poder. Jugar a ser dioses y que tengan en sus manos el destino de millones de personas?
Es eso?
¿Tan llano como tener joyas, drogas, putas, yates, casas, piscinas, campos de golf, aviones...?
Es eso?
¿Ese es el poder que anhelan?
De dónde viene esa mentalidad tan retorcida y tan simple?
Luego resulta que muchos han estudiado en universidades "prestigiosas", y tienen post-grados en no sé qué materia que les da alas para ser así.
Todo un circo. Ellos, las universidades, y la idea de que estudiar ahí les da algo.
Sí. Les da. Les da el vender su alma al sistema en el que quieren creer o participar y beneficiarse de el.
Les da que demuestran que han renegado de su humanidad, de cualquier tipo de fe o creencia.
Esos son los nuevos dioses. Los adoradores del dinero y del sistema capitalista. Los que defienden al imperio del dinero por el dinero.
Son listos. Saben que lo que hacen está mal. Que en el fondo de sus almas son malvados. Por eso andan con mucho tiento y más secretismo.
Son unos viciosos, unos corruptos y unos mercenarios. Entre ellos se matan, se chantajean, se amenazan.
Es peor que la Mafia.
En ese club las pruebas de ingresos son muy duras, pero salir de él, no se sale, salvo que te calles de por vida. Sino, ya sabes que eres hombre muerto.
La muerte y la destrucción son la firma de estos neo-maquiavelos.
Cual ejército, hay mandos supremos, mandos generales, intermedios y chusma.
La pretensión de este ejército es aplastar a cualquiera que se niegue a rendirse, o que intente luchar contra él.
Los metodos para subyugar al potencial enemigo son dispares. Pero si no surten efecto, cualquier cosa puede ocurrir.
Las más simple es la muerte. Pero una muerte de alguien conocido es mala. Mejor matar a unos cuantos miles más para que no se sepa que el objetivo era uno entre un millón.
Ejemplos hay unos cuantos, y muy recientes.
También se encargan de que esas muertes sean escabrosas de tal forma que sea moralmente inmpensable que los luchadores por la paz, la democracia y el desarrollo global, tengan algo que ver con ellas.
Si la muerte es demasiado( que nunca lo es para ellos), siempre está la economía para destrozarte.
Herramientas y organismos no les faltan.
Los tienen todos a su disposición.
Será un ejército, sí, pero de mercenarios. Todos están pagados. La promesa de cumplir para poder saquear donde se quiera es un hecho.
Las consultoras, las empresas de "rating", los bancos, las multinacionales, los gobiernos, los partidos políticos. Hasta los sindicatos.
Ya se sabe que cada uno tiene su precio. Ese es su mensaje. Es el mensaje del que maneja el dinero y que piensa que todos adoran a su mismo Dios.
En muchos casos aciertan.
¿Cuantos no se habrán vendido cediendo sus ideales a cosas terrenales?
Cuando cualquiera se da cuenta de ello es cuando han empezado a perder.
Ya nadie se traga el rollo de la Democracia.
Ya nadie se traga el capitalismo.
Ya nadie se traga las mentiras de las guerras para propagar la paz, y menos aún las guerras para defender a la población civil.
Ya nadie se traga a los políticos, sindicalistas, banqueros, finacieros, CEOs de multinacionales, presidentes de paises, periodistas, jueces, ONGs.

Sin embargo insisten.
A pesar de todo, siguen con más ahínco, dandole a la corrupción, a las guerras, a la extorsión, a la especulación.
Una huida hacia adelante que no saben donde termina, pero que apuran mientras viven.
Si eso es vivir, mejor estar muerto.
Son pocos, pero cada vez más.
Quieren que todos seamos como ellos, o por lo menos que nos eduquen para entender y aceptar lo que ellos hacen.
Cambian leyes, cambian la educación, escriben la Historia, manipulan los hechos, para que las generaciones venideras les adoren, les acepten, les entiendan y sean partícipes de sus ideales.
Pretenden borrarlo todo: el conocimiento, la historia, la inquietud, la humanidad ...
Lo peor de todo es que además se quieren llevar por delante nuestra libertad.
Nuestra libertad de elegir cómo vivir, en qué creer, qué hacer, cómo ganarse la vida, cómo educar a los hijos, qué leer, hasta el punto de que nos quieren quitar nuestra libertad para elegir qué comer.
Los mismos que atacaban los totalitarismos son más totaliarios que nadie.
Usan los mismos métodos, pero mejorados para hacer aún más daño.
Puro cinismo.
Pura locura.
¿Conseguirán que todos seamos robots tontos?
¿Conseguirán deshumanizarnos a base de lavados de cerebro y estomago?
¿Será este planeta un gran manicomio?


lunes, 25 de junio de 2012

Golpe de Estado en Paraguay



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Resolución de la Asamblea estatal de ACSUR-Las Segovias ante el golpe de estado de Paraguay


ACSUR-Las Segovias condena la destitución producida ayer del presidente Fernando Lugo. Siguiendo el modelo ensayado con éxito en Honduras hoy los golpes de estado en América latina han abandonado la lógica de los fusiles ya que serian difícilmente aceptables ante la opinión pública internacional. Hoy la oligarquía latinoamericana y los intereses comerciales transnacionales que defienden subvierten la voluntad popular enmascarando el golpismo como conflictos entre el poder legislativo y ejecutivo.
Es por ello que la asamblea estatal de socios y socias de ACSUR-Las Segovias, reunida el 23 de junio, acuerda:
1 – Expresar su apoyo y solidaridad al pueblo paraguayo, sus organizaciones sociales populares y campesinas y al compañero presidente Fernando Lugo.
2 – Exigir a la comunidad internacional y en especial a los órganos del sistema interamericano de protección de derechos humanos que garanticen el sistema democrático, la vigencia del Estado de derecho y la efectiva protección de los derechos humanos en Paraguay, pues la plena garantía de los derechos humanos no es posible sin el reconocimiento efectivo y absoluto de los derechos políticos, conculcados con este acto golpista.
3 – ACSUR-Las Segovias solicita al gobierno Español que, tal y como ya han comunicado los cancilleres de UNASUR, que deje de reconocer al gobierno de Paraguay y exija la inmediata restitución del presidente Lugo en su cargo.
4 – Hacer llegar la presente resolución al Ministro de Asuntos Exteriores del Estado Español, la embajada paraguaya en España, la embajada española en Paraguay, los grupos parlamentarios del Congreso de los Diputados de España, el portavoz de la recientemente creada Frente por la Defensa de la Democracia, Ing.Ricardo Canese, para que la traslade a las organizaciones populares y campesinas y demás integrantes del FDD.
5 – Mostrar nuestro apoyo y solidaridad a los movimientos sociales y organizaciones campesinas que han conformado el Frente por la defensa de la Democracia en Paraguay, en su lucha pro restablecer la convivencia democrática y civilizada, basada en la justicia y en el respeto a la soberanía popular.
 
ACSUR-LAS SEGOVIAS
C/ Doctor Laguna, nº 10 Local C. 28009 Madrid.

Tel. +34 914291661. Fax. +34 914291593. acsur@acsur.org
www.acsur.org

sábado, 18 de febrero de 2012

« Le nouveau gouvernement du monde : Idéologies, structures, contre-pouvoirs » - Questions à Georges Corm

« Le nouveau gouvernement du monde : Idéologies, structures, contre-pouvoirs » - Questions à Georges Corm


Geroges Corm responde a una pequeña entrevista. El que no sepa quien es, le toca googlearlo.
Sólo como pista, este libro editado en francés "Le nouveau gouvernement du monde" o " el nuevo gobierno mundial", es de lectura recomendada para todos los que pensamos y sabemos que este mundo no puede seguir así, y que hay otras soluciones.