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jueves, 26 de febrero de 2015

Carta abierta de Alexis Tsipras a los ciudadanos alemanes

por Aléxis Tsípras

El 13 de enero de este año, Alexis Tsipras dirigió a todos los ciudadanos alemanes una carta abierta, publicada en el diario económico Handelsblatt, para explicar la posición de Syriza sobre la deuda griega y sostiene que la táctica actual de «demorar y fingir» aplicada en Europa va a resultar muy costosa para el contribuyente alemán y condena una nación europea a la indignidad permanente

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La mayoría de ustedes, queridos lectores , ya tienen una idea preconcebida sobre el tema de este artículo, incluso antes de leerlo.

Pido a Dios que no les afecten los prejuicios. Los prejuicios nunca fueron buenos consejeros, especialmente durante los períodos en los que una crisis económica refuerza los estereotipos y genera fanatismo, nacionalismo e incluso violencia.

En 2010, Grecia ya no podía pagar los intereses de su deuda.

Por desgracia, las autoridades europeas decidieron fingir que el problema podría ser superado con un mayor préstamo, sujeto a la austeridad presupuestaria, que, con precisión matemática, lo que hace es reducir drásticamente el ingreso nacional con el que supuestamente se van a pagar los préstamos nuevos y viejos.

El problema de la insolvencia fue tratado, entonces, como un problema de falta de liquidez.

En otras palabras, Europa ha adoptado la táctica de los banqueros con peor reputación, que no reconocen los préstamos incobrables, prefiriendo hacer nuevos préstamos a la entidad insolvente, tratando de fingir que el préstamo original que usted está obteniendo dará buenos resultados, posponiendo, en realidad, la quiebra.

El sentido común sería suficiente para darse cuenta de que la adopción de la táctica de «demorar y fingir» llevaría a mi país a una situación trágica. En lugar de la estabilización de Grecia, Europa ha creado las condiciones para una crisis autosostenida que socava los cimientos de la propia Europa.

Mi partido y yo no estuvimos de acuerdo con la firma del acuerdo de mayo de 2010, en relación al préstamo, no porque ustedes, los ciudadanos alemanes, no nos hayan dado suficiente dinero, sino porque se nos entregó mucho más dinero del que se debía haber entregado y mucho más de lo que podíamos aceptar.

Ese dinero no sería, por así decirlo, una ayuda al pueblo griego, era para ser arrojado en el agujero negro de una deuda insostenible. Tampoco podía evitar el drástico aumento de la deuda pública griega a expensas de los propios sino que obligaría a nuestros socios a cargar perpetuamente con esa deuda, a expensas de los contribuyentes griegos y alemanes.

De hecho, en menos de un año, a partir de 2011, se confirmaron nuestras predicciones.

La combinación de nuevos préstamos gigantescos y de rigurosos recortes en el gasto público disminuyeron drásticamente los rendimientos y no sólo no se pudo contener la deuda, sino que también se castigó a los ciudadanos más débiles, convirtiendo a personas que, hasta entonces, habían tenido una vida mesurada y modesta en pobres y mendigos, negándoles, sobre todo, la dignidad.

El colapso de los ingresos llevó a miles de empresas a la quiebra, dando un impulso al poder oligopólico de las grandes empresas que sobreviven.

Los precios han caído, pero más lentamente que los salarios, lo que ha producido la reducción de la demanda global de bienes y servicios mientras que la deuda continuó su inexorable aumento.

En este contexto, la esperanza de un déficit cero aceleró, fuera de control y antes de que nos diéramos cuenta, el «huevo de la serpiente»: los neonazis comenzaron a patrullar los barrios con la difusión de su mensaje de odio.

La lógica de «demorar y fingir» se sigue aplicando, a pesar de su evidente fracaso.

El segundo «rescate» griego, ejecutado en la primavera de 2012, cargado con un nuevo préstamo sobre los frágiles hombros de los contribuyentes griegos, añadió un corte de pelo a nuestros fondos de la seguridad social y financió una nueva cleptocracia despiadada.

Recientemente, respetados comentaristas han mencionado la estabilización de Grecia e incluso hablan de signos de crecimiento.

Por desgracia, la «recuperación griega» no es más que un espejismo que debemos ignorar lo más pronto posible. El reciente aumento modesto del PIB real a un ritmo del 0,7%, no indica (como se ha planteado la hipótesis) el fin de la recesión, sino su continuación.

Piensen en esto: las mismas fuentes oficiales situaron, en el mismo trimestre, una tasa de inflación de -1,80%, es decir, la deflación. Esto significa que el aumento del 0,7% en el PIB real se debió a una tasa de crecimiento negativo del PIB nominal.

En otras palabras, lo que ocurrió fue una reducción más rápida de los precios que el ingreso nacional nominal. Eso no es precisamente una razón para anunciar el final de los 6 años de recesión.

Déjenme decirles que este desafortunado intento de presentar una nueva versión de «estadísticas griegas», para declarar que la crisis griega ha terminado, es un insulto a todos los europeos.

De largo, merecen saber la verdad acerca de Grecia y de Europa. Con toda franqueza, en la actualidad la deuda griega es insostenible y los intereses de la misma no podrán ser pagados, sobre todo porque Grecia sigue siendo objeto de una simulación de ahogamiento (waterboarding fiscal).

La insistencia en estas políticas sin salida, y la negación acerca de operaciones aritméticas simples, es muy costosa para el contribuyente alemán y al mismo tiempo condena a la indignidad permanente a una nación europea orgullosa.

Peor aún, de esta manera, pronto, los alemanes se volverán contra los griegos, los griegos contra los alemanes y, obviamente, el ideal europeo puede sufrir retrocesos catastróficos.

Como la victoria de SYRIZA, Alemania y, en particular, los trabajadores alemanes, no tienen nada que temer. Nuestra tarea no es crear conflictos con nuestros socios. Ni siquiera para obtener préstamos más grandes, o el equivalente, el derecho a déficits más altos.

Por el contrario, nuestro objetivo es lograr la estabilización del país, presupuestos equilibrados, y por supuesto el final de la gran contracción de los más débiles: los contribuyentes griegos, en el contexto de un acuerdo de préstamo pura y simplemente inaplicable.

Estamos comprometidos a poner fin a la lógica de «demorar y fingir», no en contra de los ciudadanos alemanes sino con la intención de obtener beneficios mutuos para todos los europeos.

Queridos lectores, me doy cuenta de que tras su «demanda» de que nuestro gobierno debe cumplir todas sus «obligaciones contractuales» subyace el tratar de evitar el temor de que, si nos dan un respiro, volvamos a nuestras viejas costumbres.

Entiendo esa ansiedad.

Sin embargo, debo decir que no fue SYRIZA quien encubó la cleptocracia fingiendo la lucha por «reformas» que no afectan a los privilegios obtenidos ilegalmente. Nosotros estamos dispuestos a hacer grandes reformas y, para ello, debemos buscar un mandato del pueblo griego y, por supuesto, la colaboración de nuestros socios europeos, con el fin de llevarlas a cabo.

Nuestra tarea es conseguir un Nuevo Acuerdo Europeo, a través del cual nuestra gente pueda respirar, crear y vivir con dignidad.

El 25 de enero, nació en Grecia una gran oportunidad para Europa. Una oportunidad que Europa no puede darse el lujo de perder.

viernes, 13 de junio de 2014

Privatizando aún más la educación

Mientras todo el mundo está pendiente de Brasil, concretamente por le fútbol y no por sus desmanes con la población debido al evento, en España el gobierno del PP no deja resquicio para privatizar lo que sea, y darle a la banca todos los bocados necesarios para que no muera en su circulo vicioso de deuda infinita.

Si el ministro de educación Wert tiene una mala fama ganada a pulso desde que llegó al gobierno, su novia, sí, su novia, la secretaria de estado de educación no se queda corta, y ya no se sabe si es por amor o para demostrar a su jefe/novio que vale, pero acaba de abrir la brecha en educación al más puro estilo neoliberal salvaje:



Este sí que es un partido: el negocio Wert gana por 1 a 0 al pueblo soberano. Soberano? eso qué es? un licor no?
Porque la soberanía del pueblo se la han pasado por alto todos los gobiernos desde la dictadura, y ahora más.

Pero la novia del infame Wert, a parte de ser una advenediza en política, la perspectiva económica la tiene un poco "viciada" digamos.
Para ella 100 euros para un estudiante son poco más que una propina.
¿Y eso viene de?
Pues, esa es la gracia. Esta "modesta" científica cuyo CV dista mucho de ser algo relevante para el cargo, tiene un historial y unas herencias muy bien descritas aquí.
Cuando se sabe que el TTPI está a punto de ser firmado en secreto, y abre las puertas a las empresas estadounidenses en todos los sectores esenciales de una sociedad del bienestar ( tan odiada por los neoliberales) el resto es para echarse a temblar.
En los medios afines, como era de esperar, prima antes el circo


Esto viene mucho después de miles de noticias relativas al fútbol.

Pan y circo como siempre, pero cada vez es más circo y menos pan.
¿Para cuando una universidad privada de futbolistas?

viernes, 15 de noviembre de 2013

Se puede borrar la deuda sin perdida de riqueza social



por  Heinrich Wohlmeyer    

Les négociations sur un accord de libre-échange entre L’UE et les Etats- Unis ont été lancées par la Commission européenne et le Conseil de l’Union européenne. Appa- remment l’Autriche les soutient, car les décisions ont été prises à l’unani- mité, il n’y a pas eu de réserves émises


ou de conditions posées par ses représentants. Pour justifier le lancement des négociations sans conditions préalables, on invoque des analyses financées par la fondation Bertels- mann promettant quelques centaines de mil- liers de postes dont la logique et l’importance sont difficiles à comprendre.

Cette situation doit mener à des réflexions approfondies. Avant de conclure un accord, il faut soigneusement analyser à qui l’on a à faire – notamment en ce qui concerne sa situation et ses intérêts. Puis, on fait le deuxième pas en évaluant les avantages et inconvénients d’une interdépendance institu- tionnalisée plus étroite.

La crise de la dette américaine et de fonds se sont débarrassés des fonds du Trésor à court terme et les Etats asiatiques et sud-américains sont en train de fonder des banques fédératives et des fonds monétaires régionaux.


La situation actuelle des Etats-Unis: les Etats- Unis sont simultanément au sommet de leur puissance militaire et d’une crise de la dette qu’il est quasiment impossible de financer. La dette fédérale s’élève à 17 billions de dollars américains (des trillions américains, c’est-à- dire 17 millions de millions!). Pour chaque dollar que l’Etat dépense, il doit emprunter 49 cents. La dette totale s’élève à 60 billions. Etant donné que le monde entier a pu prendre conscience de la situation, suite aux débats concernant le plafond de la dette, il réagit massivement. Un grand nombre de banques


Effritement du rôle du dollar en tant que monnaie de référence mondiale Exclure la concurrence – tentative de sauver la vie à crédit


Cela veut dire que la garantie du dollar en tant que monnaie de référence mondiale, assurée jusqu’à présent par le Fond moné- taire international (FMI) et le groupe de la Banque mondiale (BM), où les Etats-Unis disposent d’une minorité de blocage, est en train de s’effriter. En outre, il y a d’impor- tantes économies nationales, notamment la Chine et le Japon, qui ont convenu de ne plus commercer en dollars, mais dans leurs monnaies nationales respectives. Lors de la réunion d’automne du FMI et de la Banque mondiale, le secrétaire du Trésor américain Jack Lew a mis en garde: «Nous ne pouvons pas partir de l’idée que notre réputation de refuge pour le monde de la finance est assu- rée.» Le conseiller en placement, Wealth Daily s’exprime de façon plus radicale: «Par la perte de la position de monnaie de réfé- rence mondiale, les Etats-Unis perdent la pos- sibilité de créer de l’argent à leur gré afin de financer leurs déficits aux dépens du reste du monde.» En d’autres termes: à l’avenir, la prédominance des Etats-Unis n’est financiè- rement plus réalisable. C’est pourquoi il faut s’attendre à des réactions de panique et à des perceptions financières indirectes. presse chinoise Xinhua: «C’est peut-être le bon moment de réfléchir à la construction d’un monde dé-américanisé.»


Cela signifie l’assèchement des centres finan- ciers par le chantage encouragé par les médias – comme le montre l’exemple de la Suisse; le démantèlement de la concurrence offshore en Chypre qui, pour tout initié, n’aurait pas pu se faire sans les données collectées par la CIA dont nous connaissons à présent les activités; la stigmatisation de tous les autres refuges offshore, à l’exception des améri- cains (par exemple Delaware) et de ceux des «Juniorpartners» (colonies de la Couronne anglaise); les contraintes importantes, éta- blies par le comité de Bâle pour la surveil- lance bancaire de la Banque des règlements internationaux, qui ne sont pas respectées par les Etats-Unis et qui créent des frais avant tout pour les petites banques européennes, ce qui rend leurs affaires non rentables (destruc- tion à grande échelle des banques régionales au profit des grandes banques mieux maîtri- sables); la publication des données financières en Europe sans réciprocité etc. Tout cela cible le reflux d’actifs financiers (rapatriement) par lequel on veut redonner une vie financière au dollar. Cependant cela n’aura du succès qu’à court terme. Car la balance commerciale est structurellement déficitaire depuis 1980 et le déficit de la balance des paiements courants depuis les années 90. Toutefois, la position de monnaie de référence permet à la plus grande économie nationale toujours et encore de vivre à crédit. C’est pourtant «une partie périlleuse». Le commentaire de l’agence de


Guerre, fraude mondiale
ou effacement mondial de la dette?

Dans le domaine social, les tensions aug- mentent. L’écart entre les riches et les pauvres s’agrandit. Actuellement, un dixième de la population a besoin de bons de nourriture (food stamps) pour survivre.

La haute finance américaine qui, depuis 1913 est pourvue des privilèges d’une banque centrale et qui, à la fin de la Seconde Guerre mondiale, a créé selon ses besoins une archi- tecture financière internationale, domine toujours et encore les activités politiques et économiques en laissant derrière elle la trace d’un redéploiement intenable des reve- nus nationaux vers les revenus du capital au dépens du bien commun.

Une évaluation réaliste de la situation des Etats-Unis ne montre que trois voies de sor- tie de cette situation difficile: une (troisième) guerre mondiale, qui – comme dans le passé – légitimerait de continuer l’ exploitation du monde; une «fraude mondiale» à l’aide d’une dévaluation massive du dollar («frauder» par un facteur 10?); ou un nouvel accord sur le statut de devise mondiale, ce qui implique- rait avant tout que la haute finance amé- ricaine renonce de manière coordonnée à recouvrer les dettes. Dans mon livre intitulé «Empörung in Europa – Wege aus der Krise» [Indignation en Europe – comment sortir de la crise] (cf. conclusion II), j’ai montré com- ment et pourquoi cela est faisable.

L’accord de libre-échange entre les Etats-Unis et l’UE – une étreinte mortelle? Il est grand temps de se rappeler les bases sur lesquelles toute l’Europe peut se construire. Car avec la mondialisation dominante et la fausse théorie d’«une main invisible» des marchés déchaînés et de la répartition inter- nationale du travail qui serait bénéfique pour tous, ainsi qu’avec la transformation ciblée des sociétés européennes vers des société d’économie de marché dans lesquelles on abandonne au marché tout ce dont les êtres humains ont besoin pour leur vie et leur bien- être, on a oublié que la liberté, y compris la liberté économique, nécessite des lois et de l’ordre – et par conséquent que le fondement de ces lois et de cet ordre est la volonté des citoyens, orientée selon le bien commun.se noie. Cela est très souvent mortel pour les deux parties, si celui qui est menacé par l’étreinte (le sauveur) ne dispose pas de straté- gie de sauvetage et si celui qui doit être sauvé n’accepte pas de coopérer à cette stratégie. Je reviendrai à ces conditions préalables à la fin.


Conclusion I: L’offre des Etats-Unis de créer un accord de libre-échange avec l’UE est comparable à l’étreinte d’un homme qui


D’abord une brève présentation des inté- rêts:

Etant donné que le reste du monde se dérobe de plus en plus à la domination financière amé- ricaine (cf. ci-dessus), l’Europe, toujours aisée et soumise, reste la seule région que les insa- tiables peuvent encore exploiter. L’introduction de satrapes de la haute finance dans les gouver- nements et dans l’économie ainsi que l’établis- sement progressif d’ une dictature financière de fait par ces intrus (cf. management de la BCE, MES et projet d’union bancaire) mettent en œuvre ces intérêts. Si tout cela continue, c’est la fin du modèle social européen (contrat social). La dernière analyse de la Fédération internationale des Sociétés de la Croix-Rouge et du Croissant-Rouge (FICR) montre où nous nous trouvons sur cette voie. Dans 52 des pays européens examinés, 43 millions de personnes ne peuvent plus se payer leur nourriture et 120 millions sont menacés de pauvreté. course à l’armement et à l’aide militaire sous leur commando (OTAN) font partie de la politique étrangère des Etats-Unis. Pourtant, un partenaire ayant besoin de guerres pour des raisons structurelles, représente plutôt un fardeau et un risque qu’un profit.


Les Etats-Unis (ou plutôt la haute finance américaine) ont, depuis la Grande Guerre, massivement investi dans le complexe mili- taire. Précédant les Russes, les Etats-Unis sont le premier exportateur d’ armes du monde et ils ont besoin de clients. C’est pourquoi l’ encouragement à participer aux «règlements de conflits» par les armes et l’obligation des Européens de participer à la


Un autre secteur important est l’agriculture. L’ avant-dernier secrétaire d’ Etat américain à l’agriculture l’a résumé de la façon suivante: «L’agriculture est le plus grand fournisseur de devises. L’ Europe est notre marché d’ avenir. Nous pouvons tout produire meilleur marché qu’eux. Si les riches Européens veulent abso- lument continuer à se payer leur agriculture non-rentable, qu’ ils engagent des jardiniers- paysagistes bien payés. Mais nous, nous leur fournissons les produits alimentaires.» Dans une zone de libre-échange, cette stratégie sera gagnante. Nous devrions sacrifier la souverai- neté alimentaire européenne, l’approvisionne- ment en cas de difficultés d’importation et notre agriculture développée à longue échéance.

En outre, dans une zone de libre-échange, il faudrait pour des raisons de compétiti- vité adapter les différentes normes sociales, écologiques et juridiques (p. ex. règles de la comptabilité, manière d’exposer les preuves, principe de précaution lors de l’ application d’ organismes génétiquement modifiés) à celles des Etats-Unis.

Les inconvénients d’un accord sans condi- tions préalables sont donc plus importants que les avantages. bonne conscience et de bonnes perspectives d’avenir pour les deux parties?


Se libérer des griffes
du monde de la finance présenterait des perspectives sensées Que faudrait-il donc entreprendre pour que l’Europe puisse commencer à négocier avec


La première mesure, et la plus importante, est que les Etats-Unis se libèrent «des griffes du monde de la finance»1 et acceptent un renouvellement de l’architecture de la finance mondiale. Cela est possible par la transfor- mation de la FED en une banque nationale orientée vers le bien commun, l’ abandon des créances, au moins partiellement, par les grands investisseurs, le retour à l’Etat du pri- vilège de la création de monnaie ainsi qu’un accord monétaire mondial selon le modèle de la proposition d’ une Union monétaire inter- nationale (ICU) de l’année 1944, refusée à l’époque par les Etats-Unis.

Etant donné que les créances des gros investisseurs (oligarques financiers) ont été créées ex nihilo («fiat money»), on peut – dans le cadre d’un effacement de la dette mondiale – les réduire sans perte du niveau de vie de la société (implosion de la bulle). Le sénateur américain, Ron Paul, a fait le calcul devant ses concitoyens, que l’Etat serait sans dettes et qu’aucun citoyen n’aurait dû payer d’impôts sur le revenu si, depuis 1913 (établissement de la FED comme cartel des grandes banques avec les privilèges d’ une banque centrale), l’élargissement de la masse monétaire corres- pondant à la croissance économique avait pro- fité à la collectivité et non pas aux banques.

En outre, il faut exiger le consentement à un impôt international sur le chiffre d’affaires des capitaux pour financer les dépenses dans l’intérêt du bien commun et pour harmoniser l’imposition des gros capitaux. Les Etats-Unis pourraient ainsi se réorga- niser et redevenir un partenaire respecté de la politique et de l’économie mondiales sans devoir piller le monde et favoriser les guerres. Les propositions ci-dessus sont donc dans l’intérêt des deux parties.


Dans le commerce international, il faudrait avant tout appliquer les règles de la parité éco- nomique et du principe du pays de destination. Le libre accès au marché ne doit être accepté que si les standards écologiques et sociaux du pays destinataire sont respectés et si les taux de change reflètent la parité économique. Ce n’ est qu’ à ces conditions-là qu’ un échange de marchandises et de services apportera une augmentation du niveau de vie.

Conclusion II: Si les Etats-Unis veulent changer de façon ordonnée leur rôle de policier et financier mondial autoproclamé – qu’ils ne peuvent plus maintenir – pour devenir un modèle de puissance mondiale internationalement respecté, fort et démocra- tique, ils auront besoin du soutien de l’Eu- rope. Entre amis, il faudrait traiter et parler de tout cela ouvertement. Le temps est mûr et la situation est favorable. Ce nouvel ordre, qui pourrait à ce moment-là mener à une zone de libre-échange euro-américaine, doit se faire sous forme de partenariat coopéra- tif et non pas selon la déclaration cynique chinoise précitée qui signifierait la démis- sion pur et simple des Etats-Unis. Le futur gouvernement fédéral autrichien est appelé à faire sien ce modèle, à chercher des parte- naires européens et à présenter ces proposi- tions à la table de négociation, le cas échéant à l’aide de la menace d’un veto.










miércoles, 2 de octubre de 2013

UNITED FAILED STATES OF AMERICA

por Zak





Es un tema de presupuestos se supone.
Pero era un tema aplazado hace meses a ver si ganaban tiempo. El tiempo ha acabado.
En el fondo, UFSA (UNITED FAILED STATES OF AMERCIA), son un país en quiebra, se mire por dónde se mire.
Les ha salvado temporalmente, y durante quizás más tiempo de lo saludable el disponer de la fábrica de dólares.



La verdad que preocupa bastante poco que el negro de la casa blanca se quede sin limpieza, asesores, cocineros, chóferes o jardineros. No deja de ser un tío pagado por el erario público cuya aportación está controlada por otros.
Preocupa bastante menos que cierren parques o la estatua de la libertad. Aún se lo creen eso de la libertad?

Ni la primera economía del mundo, ni la hegemonía que pretenden tener.
La deuda USA, tanto pública como privada es impagable. Es un país en quiebra técnica cuya huída hacia adelante no sirve más que para ahondar su miseria.
Esa huída hacia adelante no obstante, le permite ir a la guerra, patrocinarlas, apadrinarlas e incluso, en vez de acabar con ellas intentar iniciarlas.
Un país, o mejor dicho un gobierno que se dedica a eso, en vez de cuidar a su pueblo es ilegítimo.
Muchos americanos lo saben pero están silenciados.
Muhcos en el mundo lo sabemos, y estamos silenciados.
$$$$$$$$$ para la guerra.
Pero ni uno ni siquiera para mantener abiertas las páginas web del gobierno.


http://www.whitehouse.gov/



http://outage.census.gov/closed.html

http://www.usa.gov/


https://twitter.com/USAgov


https://www.facebook.com/USAgov



http://www.fda.gov/


sábado, 27 de julio de 2013

Un mundo sin banca: ¿Por qué no aumentamos la deuda pública y dejamos caer a la banca?



A raíz de las crecientes tensiones en torno a la deuda pública y la obsesión de los mercados por hacer creer que la deuda pública puede dar origen a una nueva crisis global, me ha parecido útil esta gráfica que compara la deuda pública y privada de varios países. La gráfica está tomada de un Informe de McKinsey y ha sido publicada enBusinessWeek. A diferencia de la segunda gráfica que cuelgo más abajo, ésta primera gráfica es una instantánea, una imagen que no toma en cuenta la historia o el cómo se llegó hasta aquí. La segunda gráfica permite apreciar la evolución de este endeudamiento.

Un dato que salta a la vista es que mientras la deuda pública de países como Alemania, Italia y Estados Unidos representa un tercio de la deuda total, para el caso español la deuda pública es menos de un quinto del total de la deuda. Del mismo modo, mientras Alemania e Italia tienen una deuda total en torno al 300% del PIB, Japón y el Reino Unido tienen una deuda bastante mayor, que llega al 500% del PIB. ¿Por qué entonces, Japón y el Reino Unido no reciben las mismas presiones que los países de la zonaeuro? Muy simple: la mayor parte de la deuda de Japón está en manos de inversores japoneses; y en el caso del Reino Unido, hay deudas repartidas con Estados Unidos. Queda claro que el problema europeo se debe a falencias de su propia integración que no fueron pensados inicialmente. ¿Pero es para provocar tanto miedo?

Deuda publica-pib
Esta gráfica de la deuda pública para Grecia, Irlanda, Portugal, Italia, España y Estados Unidos, nos permite apreciar el movimiento de la deuda en los últimos diez años. Al comienzo del período la mayoría de los países se mantuvieron con un endeudamiento estable y a nadie le importó. Además hubo países con importantes descensos en su deuda pública como Irlanda y España. También países que aumentaron su endeudamiento, como Portugal y Estados Unidos. Pero el estallido de la crisis que se inicia en agosto de 2007,marca un claro cambio de tendencia que los lleva a todos a aumentar su endeudamiento. Es un punto de inflexión que en el caso español (color naranja) queda claramente demarcado: hasta agosto de 2007 la deuda pública española disminuyó sostenidamente, tendencia que se revierte tras el estallido de la crisis.



Deuda pública y banca


Gran parte de la preocupación por la deuda pública no es más que para crear alarmas y obligar a los países a aplicar los draconianos planes de austeridad que, como está quedando demostrado, hunden mas a la economía real. Lo que se pretende ocultar, es que el problema de la deuda no ha sido de los gobiernos sino de la banca y las instituciones privadas. Es lógico exigir ahora que sea la banca la que asuma su fracaso y absorba las pérdidas. Es lo que hay que declarar en Grecia y en todos los países que le dieron carta libre a la banca para que ésta hiciera y deshiciera a su antojo. Para colmo, gran parte del endeudamiento público generado a partir de 2007 se debe justamente al irrisorio esfuerzo de los gobiernos por rescatar a una banca víctima de su propia mordaza: el apalancamiento.

Los problemas que tensionan a la economía no tienen nada que ver con la deuda pública sino expresamente con la deuda privada. Y es justamente el sector privado el que presiona a través de las agencias de calificación por un pronto rescate, lo que quiere decir inyectar mucho dinero que los contribuyentes deberán pagar por décadas. Se exige un mínimo de dos billones de euros para rescatar a la banca europea, mientras se obliga a los países a aplicar masivos estrangulamientos presupuestarios a sectores claves de la economía como la salud, la seguridad y la educación.

Alemania ha adelantado que el próximo Fondo de Rescate superará el billón de euros, sin dar señales claras de dónde sacará ese dinero. Se le sigue el juego a Estados Unidos y los planes de flexibilización cuantitativa impuestos por la Fed, como si algo hubiese avanzado esa economía tras cuatro años de crisis.

Ese dinero público que se inyecta al sector privado no va para la creación de escuelas, hospitales o nuevos desarrollos en las energías alternativas. Se destina expresa y exclusivamente a tapar los agujeros de un sistema financiero que está a punto de estallar, producto del fraude masivo en el período expansivo del ciclo. Es por tanto un dinero destinado a desaparecer en el gran agujero negro de las finanzas sin que genere ningún impulso revitalizador en la economía, tal como ha sido en Estados Unidos.


Un mundo sin banca


El problema para producir esto es que se ha creado el mito de que sin el sistema financiero nada puede funcionar. Se cree que es la profunda interconexión del sistema financiero la que facilita la vida en la Tierra y que sin una banca funcionando las 24 horas del día volveríamos a la edad de piedra. Eso es falso.

Si Goldman Sachs, JP Morgan, Deutsche Bank o Credit Suisse desaparecieran de la faz de la Tierra todo seguiría exactamente igual. En cambio, si cerraran las escuelas, los hospitales, los pozos petroleros o los laboratorios, ahí sí que ocurriría algo grave. La riqueza real se mide por la capacidad productiva de una economía y no por la capacidad de hacer fraudes financieros.

Es cierto que un cese total de la banca generaría ondas de choque en términos de aumento en las tasas de interés y caída en el valor de las acciones. Pero este shock transitorio no duraría más de un año si los gobiernos reemplazan la parte real y formal de la banca y abandonan la parte ficticia. Esta es la única manera de generar un mundo en el cual los países vivan “según sus posibilidades” y alejados de los préstamos que, de la forma en que se quieren pagar hoy las deudas pasadas, pueden tener un costo mucho más brutal en años de largo estancamiento. Ya llevamos cuatro años de crisis, ¿cuántos más quiere tener?

miércoles, 8 de febrero de 2012

Las verdaderas intenciones del Banco Central Europeo y las élites financieras

 EDUARDO GARZÓN – 6 FEBRERO, 2012
Tras la reforma fiscal propuesta por el equipo de Rajoy la semana pasada, legiones de analistas y periodistas se han lanzado de lleno a difundir mensajes apocalípticos sobre la evolución económica del país con motivo de estos nuevos recortes y estas nuevas subidas de impuestos. Muchos de ellos lo harán motivados por razones de desgaste político, otros por razones ideológicas, y otros porque de verdad estén convencidos de ello. Sin embargo, independientemente de sus motivaciones personales lo cierto es que –lo sepan ellos o no– sus afirmaciones son correctas.

Ya en los primeros años de cualquier curso sobre Economía se estudia que una política económica basada en un aumento de los impuestos y simultáneamente una contracción del gasto público es conocida como una “política fiscal contractiva”. Y una política fiscal contractiva no es más que eso: una serie de medidas que buscan la contracción de la actividad económica. Su objetivo es enfriar la economía, provocando una ralentización en el crecimiento económico y colateralmente un aumento del desempleo. Este tipo de política económica es recomendada en épocas de boom económico, en el que un rápido crecimiento puede provocar serios problemas de inflación.

Sin embargo, a la vista está que no nos encontramos actualmente en una situación de crecimiento económico acentuado. Entonces, ¿por qué se aplican estas medidas que ralentizan la economía y provocan un aumento del paro? Pues porque la principal preocupación ahora no es el crecimiento económico ni la tasa de empleo, sino el déficit y la deuda pública. Los gobernantes de los países europeos aplican medidas para reducir el déficit y la deuda pública acatando las imperiosas exigencias que provienen de las instituciones de la Unión Europea. La idea que quieren trasladar es que no puede existir crecimiento económico mientras no exista estabilidad fiscal; por lo tanto para generar riqueza a un ritmo adecuado primero es necesario reducir el déficit y la deuda de los países.

Pero esta reflexión es falsa. El desproporcionado déficit y la elevada deuda pública existentes no son la causa de que no haya crecimiento económico, sino que son la consecuencia. Y demostrar esto último es bastante sencillo. Basta con analizar la evolución de la deuda pública y el déficit público de los países para observar que los desequilibrios graves empezaron a originarse a partir de 2007, justo con el estallido de la crisis financiera global. En los siguientes gráficos se expone la evolución de ambos indicadores como proporción del Producto Interior Bruto desde el año 1999 hasta el año 2010 para los países de la Eurozona.





Fuente: Eurostat



Fuente: Eurostat

Como se puede comprobar, tanto el aumento explosivo de la deuda pública como el vertiginoso descenso de los déficits se produjeron como consecuencia de la crisis económica (el inicio queda representado en el gráfico por la línea naranja). Esto fue debido a una caída importante de los ingresos públicos como consecuencia de la ralentización de la actividad económica (a menor actividad económica, menor cantidad de impuestos que van a parar a las arcas públicas), y como consecuencia del aumento de gasto público (se aumentaron las partidas destinadas a proteger a los desempleados, se aumentó la inversión pública como intento de relanzar la economía, y se rescataron las instituciones financieras más dañadas por la crisis). Por lo tanto, combatir el déficit y la deuda no solucionará el problema porque no son las causas del mismo. Más al contrario, combatir el déficit y la deuda mediante políticas fiscales contractivas sólo hará que elcrecimiento económico se vea aún más dañado y que el desempleo aumente aún más. Por otro lado, estas políticas fiscales o ajustes ni siquiera sirven para reducir exitosamente el déficit y la deuda, tal y como se ha comprobado en los países PIIGS durante los últimos meses, dado que estas medidas contraen la economía y con ella también los ingresos que obtienen los estados.

Pero si esto es así, ¿por qué son éstas las medidas que se recomiendan desde la Unión Europea? ¿Acaso ellos no han estudiado o no saben nada de economía? ¿O es que sencillamente son muy torpes? Pues ni una cosa ni otra. Ellos saben perfectamente cómo funciona la economía y también saben perfectamente qué es lo que están haciendo. Las personas que dirigen las instituciones de la Unión Europea prefieren solucionar los problemas de deuda y déficit antes que los problemas de crecimiento económico porque desean ante todo una estabilidad financiera plena que no altere el particular mundo de las finanzas. Durante los últimos años la Unión Europea ha dado prioridad al mundo financiero frente a cualquier otra dimensión económica, política o social en Europa. Prueba fehaciente de ello es la definición del principal objetivo que tiene el Banco Central Europeo: mantener la estabilidad de precios, salvaguardando así el valor del euro. Es decir, el banco central y más importante de Europa tiene como objetivo prioritario controlar la inflación y el valor del euro mucho antes que cualquier otro asunto. Merece la pena destacar que, por ejemplo, el banco central de Estados Unidos (la Reserva Federal) tiene dos objetivos principales con la misma importancia: controlar la inflación pero también fomentar el pleno empleo.

Otra prueba que demuestra el apego que tiene la Unión Europea por el mundo financiero es el artículo del Tratado de Maastricht en el cual se prohíbe expresamente que el BCE financie a los estados de la moneda única. El BCE no puede prestar dinero a los países europeos, pero sí puede prestárselo a los bancos privados.

En su origen, se buscó que el BCE fuese un organismo independiente. Se argumentaba que ésa iba a ser la forma más adecuada para desvincular un poder tan sobresaliente de los intereses particulares de los políticos europeos y así evitar favoritismos. Y desde luego que lo ha sido. Los políticos o representantes públicos –aquellas personas elegidas por el pueblo mediante sufragio– no tienen acceso a las decisiones que en este organismo se adoptan, y además se ven obligados a cumplir las órdenes que de él provienen. Sin embargo, no se puede olvidar que siguen siendo personas y no robots los que ostentan el poder en el BCE, y por lo tanto los favoritismos y los intereses particulares no están fuera de toda sospecha. De los políticos se ha pasado a los banqueros y personas relacionadas con el mundo financiero: recordemos que el actual presidente del BCE –Mario Draghi – fue vicepresidente, por Europa, de Goldman Sachs, el cuarto banco de inversión más importante del planeta; o que el primer presidente del BCE, Wim Duisenberg, fue vicepresidente del banco privado Rabobank, una de las entidades bancarias más fuertes de Europa. Por lo tanto, si hemos de sospechar que las decisiones del BCE están favoreciendo a algún determinado sector, ya sabemos de qué sector estaremos hablando.

Y ya hace tiempo que las sospechas aparecieron. Desde que estalló la crisis hemos visto cómo se han rescatado instituciones financieras inyectando en torno a 880.000 millones de euros con dinero público mientras al resto de la población se le ha limitado el crédito (el crédito a las pequeñas y medianas empresas se ha reducido a la mitad en tan sólo cuatro años; y el crédito a los hogares ha caído hasta alcanzar un ritmo negativo del 4% en términos anuales y a precios reales). Hemos visto cómo la estructura financiera de Europa permite a los especuladores financieros actuar a sus anchas incluso hasta poner contra la pared a economías tan importantes como Italia, Francia o Reino Unido; o cómo esta misma estructura ha permitido que los bancos comerciales abandonen poco a poco su actividad tradicional de conceder préstamos para pasar a especular en los casinos financieros. Hemos visto cómo desde la Unión Europea se ha obligado a los países integrantes a incluir en la Constitución que el pago a los acreedores financieros tiene que ser prioritario frente a otros pagos como salarios o pensiones. Hemos visto cómo los dirigentes europeos fueron cómplices de la falsificación contable que el banco de inversión Goldman Sachs realizó con las cuentas de Grecia a pesar de los problemas que le acarrearía a la población griega y sólo para evitar desprestigiar a la moneda única. Y hemos visto cómo el BCE concedió liquidez con condiciones históricamente favorables por valor de 489.000 millones de euros a la banca privada europea, y cómo estos mismos bancos en vez de prestar el dinero a familias o empresas los han vuelto a depositar en el propio BCE para obtener rentabilidades.

Demasiados “errores” cometidos por el BCE y la Unión Europea. Da la impresión de que las instituciones financieras le están tomando el pelo –y de forma muy exagerada– a los dirigentes europeos. Pero la realidad es que ninguna persona con unas mínimas nociones de economía y dispuesta a solucionar los problemas pasaría por todo lo que están pasando los responsables de las instituciones de la Unión Europea. No se trata, por tanto, de errores en política económica. Se trata de decisiones meditadas que anteponen los intereses de los financieros a los intereses de los estados y, por ende, del resto de la ciudadanía. Y no son pocas las personas que ya ven evidente esta alianza entre los altos círculos europeos y la élite financiera: Joseph Stiglitz (Premio Nobel de Economía 2001) denuncia que “el BCE está anteponiendo el interés de los bancos al de los países y los ciudadanos”. Otro experto economista como Mike Whitney resume este hecho así: “Draghi (presidente del BCE) quiere impulsar su llamado pacto fiscal que consagra por ley la disciplina presupuestaria y las medidas de austeridad contrarias a los trabajadores a fin de que los presupuestos nacionales sean controlados por las élites financieras (es decir, los “tecnócratas” designados por el BCE.) Naturalmente, los países no van a entregar ese tipo de autoridad sin oponer resistencia, por lo que Draghi está dejando que la crisis se escape de la mano para tener menos resistencia.” Por su parte, el economista Dean Baker sostiene que “la gente que nos trajo la crisis de la Eurozona está trabajando sin descanso para redefinirla a fin de beneficiarse políticamente”. Además, añade: “la crisis de la eurozona, definitivamente, no es una historia de países con el gasto fuera de control que estén recibiendo su merecido en el mercado de bonos… Es una historia de países víctimas de la mala gestión del BCE… La opinión pública debe reconocer este proceso como lo que es: guerra de clases. Los ricos están utilizando su control del BCE para desmantelar las protecciones del Estado de bienestar que disfrutan de un enorme apoyo popular”.

Corren tiempos difíciles. En épocas de prosperidad, los grupos de presión financieros podían realizar sus operaciones sin perjudicar demasiado la dinámica de los estados nacionales y sin perjudicar demasiado la vida de la mayoría de los ciudadanos. Ahora, con la crisis, esta especie de equilibrio no es posible, y el coste de superar las dificultades económicas inevitablemente hará que la balanza se incline principalmente hacia uno de los dos lados. Y en la toma de decisiones que diseñarán el curso de los acontecimientos los grupos que tienen el poder son aquellos que están estrechamente vinculados con el mundo financiero. A estas personas del mundo de las finanzas, cuyas vidas y profesiones dependen de la salud de los mercados financieros, no les importa la situación social de sus países. No les importa el estado de la educación pública, de la sanidad pública, de las pensiones públicas, ni tampoco de los salarios. Lo que les importa es seguir manteniendo un clima estable en las finanzas para poder seguir operando con la misma naturalidad con la que lo han hecho siempre. Y en la medida en que puedan, influirán sobre las decisiones políticas para que nada cambie en los mercados financieros, sin importarles en absoluto el coste que ese camino pueda significar para otros segmentos de la población.