lunes, 3 de agosto de 2015

Clinton, Juppé, Erdoğan, Daesh y el PKK

por Thierry Meyssan
La reanudación de la represión contra los kurdos en Turquía es consecuencia de la imposibilidad, ya demostrada, de concretar el plan Juppé-Wright, planteado en 2011. Aunque resultó fácil desplegar el Emirato Islámico (Daesh) en el desierto y en las provincias iraquíes de Ninive y al-Anbar, mayoritariamente sunnitas, ha resultado imposible controlar los poblados kurdos de Siria. Para realizar su sueño de crear un Kurdistán fuera de Turquía, el presidente turco Erdogan no tendrá más opción que la guerra civil.

Publicado en 2013, el plan Wright retoma elementos del plan del ex ministro francés Alain Juppé para Libia, Siria e Irak. Pero Robin Wright va más lejos, incluyendo proyectos para Arabia Saudita y Yemen.



Al llegar al poder en Ankara, en 2003, el partido islamista AKP modificó las prioridades estratégicas de Turquía. En vez de basarse en la correlación de fuerzas posterior a la invasión de Irak, Recep Tayyip Erdogan ambicionaba sacar a su país del aislamiento en que se hallaba desde la caída del Imperio Otomano. Basándose en los análisis de su consejero, el profesor Ahmet Davutoglu, Erdogan se pronunció por resolver los problemas con sus vecinos que llevaban un siglo pendientes y convertirse paulatinamente en un mediador regional al que sería imposible ignorar. Para eso, Turquía tenía que convertirse en un modelo político y establecer relaciones con sus socios árabes, sin renunciar a su alianza con Israel.

Iniciada con éxito, esa política –llamada de «cero problemas»– llevó a Ankara no sólo a dejar de sentir temor frente a Damasco y su respaldo al PKK, sino a pedirle que le ayudara a negociar una salida de la crisis con los kurdos. En octubre de 2006, el partido kurdo declaró una tregua unilateral e inició negociaciones con el gobierno del entonces primer ministro Erdogan. En mayo de 2008, Ankara organizó negociaciones indirectas entre Damasco y Tel Aviv, las primeras desde que Ehud Barack rechazara el plan del presidente estadounidense Bill Clinton y del entonces presidente de Siria, Hafez el-Assad, negociaciones a las que puso fin el actual presidente sirio Bachar al-Assad cuando Israel atacó Gaza, en diciembre de 2009.

Dándose cuenta de que la cuestión palestina hacía imposible mantener buenas relaciones con todos los Estados de la región al mismo tiempo, Ankara optó por apoyar a los palestinos ante Israel. Fue esa la época de los hechos de Davos y de la Flotilla de la Libertad. Al disponer entonces de un amplio respaldo popular, Ankara se acercó a Teherán y aceptó, en noviembre de 2010, participar en un mercado común Turquía-Irán-Irak-Siria. Se eliminó la exigencia de visas entre esos países, los derechos de aduana se redujeron considerablemente, se creó un consorcio para el manejo de pipelines y gasoductos y se instituyó una autoridad para administrar en común los recursos acuíferos. Todo aquello era tan atractivo que el Líbano y Jordania quisieron incorporarse a aquella estructura. Una paz duradera parecía posible en el Levante.

En 2011, cuando el Reino Unido y Francia se lanzaban en una doble guerra contra Libia y Siria, a pedido de Estados Unidos y bajo su control, Turquía –lógicamente– se opuso a ello. Iniciadas bajo el pretexto de proteger a la población civil, era demasiado evidente que se trataba de guerras con objetivos neocoloniales. Además, afectaban los intereses turcos ya que Libia era uno de los principales socios económicos de Turquía mientras que Siria estaba en camino de serlo, gracias al nuevo mercado común regional.

Fue entonces cuando todo cambió…


Cómo Francia hizo que Turquía cambiara de bando


Por iniciativa del entonces ministro francés de Relaciones Exteriores, Alain Juppé, en marzo de 2011, París propuso secretamente a Ankara apoyar la incorporación de Turquía a la Unión Europea y ayudarla a resolver su problema con los kurdos… si Turquía se sumaba a la guerra contra Libia y Siria. Viniendo de los franceses, aquella proposición era radicalmente nueva ya que el propio Alain Juppé se había opuesto firmemente a la entrada de Turquía en la Unión cuando encabezaba el partido gaullista y se hallaba entre los colaboradores del presidente Jacques Chirac. Pero, luego de ser condenado por corrupción en Francia, Juppé se exiló del otro lado del Atlántico en 2005 y trabajó como profesor en Quebec, mientras seguía un curso de formación en el Pentágono. Ya convertido al culto neoconservador, Juppé regresó a Francia, donde el entonces presidente Nicolas Sarkozy lo designó ministro de Defensa y, posteriormente, ministro de Relaciones Exteriores.

Retrospectivamente, el plan Juppé es revelador de las intenciones de Francia: opta por la creación de un Kurdistán en tierras de Irak y Siria, siguiendo el mapa que aparecería publicado –2 años después– en el New York Times. Trabajando en conjunto, el Emirato Islámico, el gobierno regional del Kurdistán iraquí y ex colaboradores de Saddam Hussein vinculados a la Hermandad Musulmana, han estado tratando de imponer ese mapa en el terreno. Ese documento, firmado conjuntamente por el entonces jefe de la diplomacia francesa Alain Juppé y su homólogo turco Ahmet Davutoglu, no deja lugar a dudas: Francia tenía intenciones de dotarse nuevamente de un imperio colonial en Siria. Disponía además de contactos dentro de los movimientos terroristas islamistas y preveía la creación del Emirato Islámico. Para garantizar la aplicación del plan Juppé, Qatar se comprometía a invertir masivamente en el este de Turquía, con la esperanza de que los kurdos de Turquía abandonasen el`PKK.

La existencia de este plan se ha mantenido en secreto hasta ahora. Si parlamentarios franceses o turcos lograran obtener legalmente una copia, eso bastaría ampliamente para llevar a Juppé y Davutoglu ante el Tribunal Penal Internacional por crimen contra la humanidad.

Al contrario de lo que muchos creen, existen profundas divisiones entre los kurdos. En Turquía y en Siria, el PKK, de origen marxista-leninista, siempre ha defendido una visión antiimperialista. En cambio, los kurdos de Irak, vinculados a Israel desde los tiempos de la guerra fría, siempre han sido aliados de Estados Unidos. Estos dos grupos ni siquiera hablan el mismo idioma y sus historias son muy diferentes.

Es probable que Estados Unidos, por su parte, haya incluido en la cesta de matrimonio la promesa de promover el modelo político turco a través del mundo árabe y también de ayudar al partido gobernante turco AKP a controlar los partidos políticos surgidos de la Hermandad Musulmana, para convertir a Turquía en centro del Medio Oriente. Lo cierto es que Recep Tayyip Erdogan respaldó –in extremis– el proyecto de la OTAN, que tomó el lugar del AfriCom [1] cuando el comandante de este último entró en rebelión [2].

De inmediato, Ankara movilizó en Libia a los habitantes de Misurata, mayoritariamente descendientes de soldados judíos del Imperio Otomano –los adghams– y de nómadas vendedores de esclavos negros –los muntasirs–, que en el pasado habían respaldado a los Jóvenes Turcos. Estos elementos formaron el único grupo significativo de libios que se animó a atacar Trípoli [3].

Simultáneamente, Ankara organizó en Estambul varias reuniones de la oposición siria, a partir de agosto de 2011. Finalmente, en octubre de ese año, la Hermandad Musulmana formó el Consejo Nacional Sirio, incluyendo en él algunos representantes de diferentes grupos políticos y minorías.


La OTAN renuncia a invadir Siria

Luego de comprobar la implicación de la OTAN en Libia, Ankara contaba lógicamente con una implicación idéntica de la alianza atlántica en Siria. Sin embargo, a pesar de numerosos atentados y de una campaña de propaganda internacional tremendamente larga e intensa, fue imposible sublevar a la población ni atribuir los crímenes masivos al presidente sirio Bachar al-Assad. Y, muy importante, Moscú y Pekín, que al parecer aprendieron la lección del caso libio, vetaron en 3 ocasiones los proyectos de resolución que supuestamente pretendían «proteger» a los sirios de su propio gobierno (presentados al Consejo de Seguridad de la ONU en octubre de 2011, en febrero de 2012 y en julio del mismo año).

Así que Washington y Londres abandonaron la partida, aunque París y Ankara seguían empeñados en el plan inicial [4]. Francia y Turquía establecieron una estrecha colaboración, llegando incluso –en septiembre de 2012– a poner en marcha un intento de asesinato contra el ministro sirio de Exteriores Wallid al-Muallem y el presidente Bachar al-Assad.

El atentado realizado en Riad contra el príncipe Bandar ben Sultán, en represalia por el asesinato de los miembros del Consejo de Seguridad sirio –en julio de 2012–, dejó huérfano al movimiento yihadista internacional. El príncipe saudita sobrevivió a sus heridas, pero estuvo hospitalizado un año entero y ya nunca pudo volver a asumir plenamente el papel que había desempeñado a la cabeza de los yihadistas. Recep Tayyip Erdogan aprovechó esa coyuntura para tomar su lugar. Estableció vínculos personales con Yassin al-Qadi, el banquero de al-Qaeda, recibiéndolo personalmente –y en secreto– en Ankara y también supervisó los numerosos grupos yihadistas, inicialmente creados por los servicios secretos estadounidenses, británicos y franceses.

En enero de 2013, al intervenir militarmente en Mali, Francia se alejó de los yihadistas sirios dejando las operaciones armadas en Siria en manos de Turquía, aunque siempre mantuvo en el terreno algunos miembros de la Legión Extranjera. Poco después, Washington forzó el emir de Qatar, jeque Ahmad, a la abdicación reprochándole –por denuncia de Rusia– el uso de sus facilidades en contra de los intereses estadounidenses. Arabia Saudita asumió el financiamiento de la guerra contra Siria, incluso antes de la entronización del jeque Tamim como nuevo emir de Qatar.

Para gozar de ese apoyo, al igual que del respaldo de Israel, Recep Tayyip Erdogan comenzó a prometer a todo el mundo que Estados Unidos no se detendría ante los vetos de Rusia y China y que lanzaría la OTAN al asalto de Damasco. Aprovechando la confusión, Erdogan organizó el saqueo de Siria, desmantelando todas las fábricas de Alepo, capital económica de ese país, y robando su maquinaria. También organizó el robo de los tesoros arqueológicos sirios y hasta instauró un mercado internacional de piezas arqueológicas robadas en la ciudad de Antioquía, capital de la provincia turca de Hatay.

Al ver que seguía sin obtener los resultados que esperaba, Erdogan organizó, con ayuda del general francés Benoit Puga –jefe del estado mayor particular del presidente de Francia– una operación bajo bandera falsa [5] –el bombardeo químico en el cinturón agrícola de Damasco– para justificar la entrada en guerra de la OTAN. Pero Londres descubrió el engaño de inmediato y se negó a implicarse [6].

Turquía participó en la operación de limpieza étnica e intento de división territorial de Irak y Siria conocida como «plan Wright». La presencia de los servicios secretos turcos en las reuniones preparatorias del Emirato Islámico en Amman, la capital jordana, está debidamente demostrada por la publicación de un documento de esa reunión obtenido por el PKK. El hecho es que el «plan Wright» retoma el ya mencionado «plan Juppé», que había convencido a Turquía de entrar en guerra. Posteriormente, Erdogan asumió personalmente el mando del Emirato Islámico, garantizándole tanto el suministro de armamento como la venta del petróleo que los yihadistas roban en Irak y Siria.

Observando con angustia las conversaciones entre Washington y Teherán, el gobierno de Ankara se inquietó ante la conclusión de un acuerdo de paz que lo deja “al borde de la carretera”. Ante la proposición del presidente ruso, Vladimir Putin, el ahora presidente Erdogan aceptó participar en el proyecto de gasoductoTurkish Stream con el cual Rusia planea enfrentar el monopolio estadounidense y saltarse el embargo europeo. Después, haciendo de tripas corazón, Erdogan se fue a Teherán para reunirse con el presidente iraní Hassan Rohani, quien le aseguró que nada tenía que temer del acuerdo que estaba negociando con Estados Unidos. Pero al firmarse ese acuerdo, el 14 de julio de 2015, se hizo evidente que ese arreglo no dejaba espacio para Turquía en la región.

Y, como era de esperar, Recep Tayyip Erdogan recibió –el 24 de julio– un ultimátum del presidente Obama intimándolo
a renunciar inmediatamente al gasoducto ruso;
a poner fin a su apoyo al Emirato Islámico, del que Erdogan se ha convertido en el jefe ejecutivo utilizando como pantalla al califa Abu Bakr al-Baghdadi, y a entrar en guerra contra esa organización yihadista.
Para que Erdogan supiera que la advertencia iba en serio, Barack Obama le dijo que ya se había puesto de acuerdo con el Reino Unido sobre la posibilidad de sacar a Turquía de la OTAN, a pesar de tratarse de una medida que no está prevista en el Tratado del Atlántico Norte.

Después de deshacerse en excusas y de autorizar Estados Unidos a utilizar la base de Incirlik contra el Emirato Islámico, Erdogan se puso en contacto con el enviado especial estadounidense para la coalición internacional anti-Daesh, el general John Allen, cuya oposición al acuerdo con Irán es públicamente conocida. Erdogan y Allen se pusieron de acuerdo para interpretar las palabras del presidente Obama como una exhortación a la lucha contra el terrorismo y en esa categoría incluyeron al PKK. Sobrepasando el marco de sus funciones, el general Allen se comprometió a crear a lo largo de la frontera turco-siria una «no fly zone» (zona de exclusión aérea) de 90 kilómetros de profundidad en territorio sirio, supuestamente para proteger a los refugiados sirios pero en realidad para aplicar el «plan Juppé-Wright». El primer ministro turco Ahmet Davutoglu habló del apoyo estadounidense a ese proyecto ante las cámaras de la televisión A Haber mientras iniciaba los bombardeos aéreos contra el PKK.

El general John Allen ya había logrado anteriormente prolongar la guerra contra Siria en 2 ocasiones. En junio de 2012, conspiró con el general David Petraeus y con la secretaria de Estado Hillary Clinton para sabotear el acuerdo que Washington y Moscú habían concluido en Ginebra para favorecer la paz en el Medio Oriente. Aquel acuerdo estipulaba, entre otras cosas, el restablecimiento de la paz en Siria –aunque Damasco no había sido invitado a aquella conferencia– pero era inaceptable para los neoconservadores y los «halcones liberales» estadounidenses. El trío Clinton-Allen-Petraeus se apoyó en el nuevo presidente francés, Francois Hollande, y en su nuevo ministro de Relaciones Exteriores, Laurent Fabius, para convocar una conferencia de «Amigos de Siria» y rechazar el Comunicado de Ginebra. Al hallarse en plena campaña electoral, el presidente Obama no pudo castigar la traición de sus colaboradores. Pero inmediatamente después de su reelección, hizo arrestar a David Petraeus y a John Allen, a quien había hecho caer en una trampa de índole sexual. Al final, Petraeus fue el único condenado, Allen logró salir limpio y la señora Clinton –al igual que Alain Juppé en Francia– hoy prepara su próxima campaña electoral para competir por la presidencia de Estados Unidos.

El trío Clinton-Allen-Petraeus emprendió una segunda operación, en diciembre de 2014– con la que logró sabotear la Conferencia de Moscú. Prometiendo a la Hermandad Musulmana la puesta en práctica del «plan Juppé-Wright», convencieron a la Coalición Nacional Siria (oposición siria en el extranjero) para que rechazara toda conversación de paz. Este episodio demuestra, de paso, que el objetivo de la Coalición Nacional Siria no es obtener un cambio de régimen en Siria sino destruir ese país y acabar con su estructura como Estado.

Al enterarse de las promesas que el general Allen había hecho a Erdogan mientras que él volaba hacia África, el presidente Obama ordenó desmentir oficialmente el compromiso del general, reconoció el derecho de Ankara a combatir el PKK, pero denunció toda acción contra ese partido kurdo realizada fuera de las fronteras turcas. El presidente Erdogan convocó entonces una reunión del Consejo de la alianza atlántica para informar que Ankara se sumaba a las operaciones de la coalición antiterrorista y el inicio de su doble acción contra el Emirato Islámico y el PKK. El 29 de julio, la OTAN respondió fríamente que respaldaba la acción de Ankara, pero sin reconocerle ningún derecho a bombardear al PKK en Irak y en Siria sin que existiese un caso de «persecución», o sea en caso de comprobarse que el PKK haya utilizado bases en el exterior para lanzar ataques contra Turquía y replegar sus fuerzas hacia ellas.

Al mismo tiempo, el presidente Obama depuso a su enviado especial para Siria, Daniel Rubinstein, y lo reemplazó por Michael Ratney, simultáneamente especialista en Medio Oriente y en manejo de los medios de prensa. La prioridad de Ratney será vigilar estrechamente los movimientos del general Allen.

Turquía en guerra civil


Hasta el momento, las acciones de las fuerzas armadas turcas contra el PKK en Irak y en Siria no tienen ninguna justificación legal a la luz del derecho internacional. Los gobiernos de esos dos países han denunciado los bombardeos turcos como ataques perpetrados contra su territorio nacional. Desde el punto de vista estadounidense, el PKK y el Ejército Árabe Sirio –o sea, el ejército regular de la República Árabe Siria– son las dos únicas fuerzas terrestres eficaces contra el Emirato Islámico. El reinicio de la guerra contra la minoría kurda demuestra que el AKP pretende seguir adelante con la aplicación del «plan Juppé-Wright», incluso a pesar de que Francia y Qatar se han retirado parcialmente de la contienda.

Sin embargo, un elemento fundamental ha venido a modificar profundamente las condiciones del juego: Israel y Arabia Saudita, que hasta hace poco eran favorables a la creación de un Kurdistán y un Sunnistán en territorios pertenecientes a Irak y Siria, ahora se oponen a esa idea. Tel Aviv y Riad saben ahora que si tales entidades llegasen a surgir, no estarían bajo su control sino a las órdenes de una Turquía que ya no esconde sus pretensiones imperiales y que se convertiría de facto en un gigante regional.

En una de esas repentinas inversiones de situación que tanto se ven en el Medio Oriente, Israel y Arabia Saudita han llegado por consiguiente a un acuerdo para contrarrestar la locura del presidente Erdogan y respaldar al PKK por debajo de la mesa, a pesar de tratarse de una formación de tipo marxista. Por otro lado, Israel ya emprendió el acercamiento hacia enemigos tradicionales de Turquía, como la Grecia de Alexis Tsipras y el Chipre de Nikos Anastasiadis.

Que nadie se equivoque. Recep Tayyip Erdogan ha optado por la guerra civil como única salida política personal. Después de haber perdido las elecciones legislativas y logrado bloquear la creación de un nuevo gobierno, ahora trata de intimidar al pueblo de Turquía para convencer al partido MHP (nacionalista) de que debe apoyar al AKP (islamista) en la formación de un gobierno de coalición o para convocar nuevas elecciones y tratar de ganarlas.

La operación antiterrorista, supuestamente emprendida a la vez contra el Emirato Islámico y contra los kurdos, en realidad está dirigida exclusivamente contra el PKK y las YPG (unidades kurdas de autodefensa creadas en Siria a partir del PKK). Los bombardeos turcos supuestamente dirigidos contra el Emirato Islámico no han destruido nada. Simultáneamente, el presidente Erdogan ha iniciado una serie de acciones judiciales contra los líderes kurdos del HPD, Selahattin Demirtas y Figen Yuksekdag. La fiscalía acusa a Demirtas de haber llamado a la realización de actos de violencia contra los no kurdos –algo completamente descabellado– mientras que atribuye a Yuksekdag haber respaldado las YPG, o sea las milicias kurdas de la República Árabe Siria, que para el magistrado turco son una organización terrorista.

Pero la nueva guerra civil no será como la de los años 1980. Será mucho más amplia y sangrienta, porque Turquía ya no tiene ningún aliado exterior y, al mismo tiempo porque la política islamista ha divido la sociedad turca. Ya no será la guerra de las instituciones turcas respaldadas por la OTAN contra el PKK respaldado por Siria sino una verdadera fragmentación de la sociedad turca: islamistas contra laicos, tradicionalistas contra modernos, sunnitas contra alevíes y turcos contra kurdos.




[1] El AfriCom, con sede en Stuttgart, Alemania, es el Mando de las fuerzas armadas de Estados Unidos responsable de las operaciones militares estadounidenses en África. Nota de la Red Voltaire.


[2] Inicialmente denominada «Amanecer de la Odisea», la operación militar contra Libia comenzó bajo las órdenes del general Carter Ham, comandante del AfriCom. Pero este general estadounidense protestó vehemente al ver que se asignaba a al-Qaeda el papel de fuerza terrestre para acabar con la Yamahiriya Árabe Libia, mientras que la coalición anti-Kadhafi decía limitarse únicamente a garantizar la protección de los civiles. Al general Carter Ham se le retiró entonces el mando de la operación militar contra Libia, que pasó a manos de la OTAN bajo la denominación «Protector Unificado».

[3] Después de obtener su independencia de facto, la población de Bengazi se negó a marchar sobre Trípoli. Los ya mencionados habitantes de Misurata estuvieron encabezados por los hombres de al-Qaeda.

[4] Para ser más precisos, París se retiró de la guerra en Siria en marzo de 2012, después de la caída del emirato islámico de Baba Amro y de la entrega a Francia de los miembros de la Legión Extranjera que allí habían caído prisioneros del Ejército Árabe Sirio. Pero, en mayo, el presidente Sarkozy no logró la reelección y su sucesor, Francois Hollande, reanudó la guerra en julio de ese año.

[5] Las operaciones «bajo bandera falsa» o «false flag» son operaciones de inteligencia organizadas de manera que el verdadero organizador pueda atribuir su autoría a otro país o adversario, frecuentemente con intenciones de utilizarla como pretexto o justificación para una represalia ulterior. Nota de la Red Voltaire.

[6] El primer ministro británico, David Cameron, escenificó con el jefe de la oposición un debate en la Cámara de los Comunes, donde ambos líderes “debatieron” leyendo un mismo guión escrito de antemano. El Reino Unido se las arregló así para retirarse del conflicto sirio sin tener que acusar públicamente a Turquía. Estados Unidos optó por la misma solución.

sábado, 11 de julio de 2015

Syriza se plantea recurrir al Tratado de Lisboa frente al BCE

por Red Voltaire




En momentos en que el pueblo griego acaba de rechazar, con el 61,31% de los votos válidos, el plan de “salvamento” presentado por la Troika y mientras se anuncia que el Banco Central Europeo (BCE) podría congelar las entregas urgentes de efectivo a los bancos griegos, una importante facción de Syriza analiza la posibilidad de recurrir a las disposiciones de urgencia previstas en el Tratado de Lisboa.

Mañana, martes 7 de julio, el negociador griego invitaría a sus colegas de la Unión Europea a respetar la disposición del Tratado de Lisboa que prohíbe al Banco Central Europeo cortar las entregas de efectivo. En caso de rechazo, el gobierno griego podría proclamar el estado de urgencia, confiscar el Banco Central de Grecia e imprimir euros por sí mismo (Grecia dispone de las planchas necesarias para imprimir billetes de 20 euros).

El gobierno griego emprendería a la vez una acción legal contra el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, por haber negado a Grecia los medios necesarios para garantizar la estabilidad nacional

http://www.voltairenet.org/article188066.html

jueves, 2 de julio de 2015

La Mafia Europea

Por Grecia, y todos nosotros


Lo de europea lo pongo de pega porque los pajarracos que llevan la voz cantante como los lacayos, son europeos.

Todos tendrían que tener claro que esta mafia, no es la siciliana, sino la estadounidense.

La judía de la banca, y la del resto del conglomerado industrial y financiero que me cáchis, está controlado por los judíos.
Es que hay que joderse, por más que te metan la ley mordaza por el culo, e intentes decir cosas que son realidad y sin ánimo de ofender a nadie ni ser anti sistema o antisemita ( que es lo mismo), es que no hay tu tía.

Queda muy claro que mejor no hablar de lo obvio.
No hay que hablar de la realidad ni d ella verdad ni de nada. Hablemos de fútbol, de tonterías, y diversa estupideces sociales: como en las noticias de todos los medios.

Pues No.
Hasta donde yo sé, teclear letras en un blog no es un delito.
Salvo que pensar lo sea?

Según viene definido, la mafia es una sociedad secreta/clandestina....
Yo creo que con esto basta para describir el funcionamiento de Europa, CEE, el Euro, la Troika, o como coño quieran llamar a este compendio de organismos.
Pero esos organismos para vivir necesitan a seres ( humanos o no).
¿Y me pregunto yo cuál es la nueva línea animal que está de moda y que en vez de estar en vías de extinción parecería más un virus que tiene las optimas condiciones de reproducción?

Me considero glóbulo blanco.
Considero a Grecia como el generador de glóbulos blancos en la actualidad ( y bueno, de ardores de estómago de esos virus de la mafia).

Chantajear a Grecia y amenazarla de muerte es típico de la mafia. Cualquier movimiento de esta mafia está orientado a doblegar a Grecia y su pueblo soberano.
Doblegar además a unos jóvenes Tsipras y Varufakis que "no tienen ni puta idea de qué va esto", según rezan en Bruselas.
Está claro que de Guindos sí que lo sabe. Para estar en esa élite mafiosa no te preguntan qué has hecho por la gente, sino cuantas empresas has quebrado.

Y la hiena que no corre con la manada, no come, y lo más posible es que sea carnaza para los suyos u otros.
Y las risas de las hienas resuenas en Bruselas y Estrasburgo incluso en NY, que está Lagrade guardando el fuerte allí.
Que rían y que viva la fiesta de la deuda impagable y del capitalismo rampante para pocos.
Que se jodan los pueblos y que vuelvan a la esclavitud, o peor, a ser carbón.
Que vivan felices los bvanqueros, los empresarios, los súper ricos y los demás mierdas esclavizados, para mantener "un mundo mejor para todos".

Grecia, la cuna, la vieja Europa, la clásica, la culta, la histórica, violada sin más por unos salvajes sin cultura, ni educación, criados animales del capital.

Viene toda la mafia ahora a decirle a Grecia que no les denuncie, que respete la ley del silencio, que pague y se calle. Que no hay otra más que la muerte.


Que venga la mafia europea y judía de NY a tocarle las pelotas a Thanatos?

Las apuestas están muy caras y las espadas en alto.

Que se salga Grecia de esta miseria, de la UE, de la OTAN y de esas mierdas que no iban con el Drakhma.
Entre todos somo Zeus.
Zeus es el pueblo.





martes, 9 de junio de 2015

Pedro Sanchez se va a Austria al Club Bilderberg

Pedro Sanchez acompañado por lo mejorcito de la sociedad española capitalista y vendida a Sion, Anita Botín, y JL Cebrián, se van unos días a Austria a ver a sus amigos/jefes del club Bilderberg.



Otro años más, el listado:


Bilderberg Meetings

Telfs-Buchen, Austria 11 - 14 June 2015

Final list of Participants

Chairman
Castries, Henri deChairman and CEO, AXA GroupFRA
Achleitner, Paul M.Chairman of the Supervisory Board, Deutsche Bank AGDEU
Agius, MarcusNon-Executive Chairman, PA Consulting GroupGBR
Ahrenkiel, ThomasDirector, Danish Intelligence Service (DDIS)DNK
Allen, John R.Special Presidential Envoy for the Global Coalition to Counter ISIL, US Department of StateUSA
Altman, Roger C.Executive Chairman, EvercoreUSA
Applebaum, AnneDirector of Transitions Forum, Legatum InstitutePOL
Apunen, MattiDirector, Finnish Business and Policy Forum EVAFIN
Baird, ZoëCEO and President, Markle FoundationUSA
Balls, Edward M.Former Shadow Chancellor of the ExchequerGBR
Balsemão, Francisco PintoChairman, Impresa SGPSPRT
Barroso, José M. DurãoFormer President of the European CommissionPRT
Baverez, NicolasPartner, Gibson, Dunn & Crutcher LLPFRA
Benko, RenéFounder, SIGNA Holding GmbHAUT
Bernabè, FrancoChairman, FB Group SRLITA
Beurden, Ben vanCEO, Royal Dutch Shell plcNLD
Bigorgne, LaurentDirector, Institut MontaigneFRA
Boone, LaurenceSpecial Adviser on Financial and Economic Affairs to the PresidentFRA
Botín, Ana P.Chairman, Banco SantanderESP
Brandtzæg, Svein RichardPresident and CEO, Norsk Hydro ASANOR
Bronner, OscarPublisher, Standard VerlagsgesellschaftAUT
Burns, WilliamPresident, Carnegie Endowment for International PeaceUSA
Calvar, PatrickDirector General, DGSIFRA
Castries, Henri deChairman, Bilderberg Meetings; Chairman and CEO, AXA GroupFRA
Cebrián, Juan LuisExecutive Chairman, Grupo PRISAESP
Clark, W. EdmundRetired Executive, TD Bank GroupCAN
Coeuré, BenoîtMember of the Executive Board, European Central BankINT
Coyne, AndrewEditor, Editorials and Comment, National PostCAN
Damberg, Mikael L.Minister for Enterprise and InnovationSWE
De Gucht, KarelFormer EU Trade Commissioner, State MinisterBEL
Dijsselbloem, JeroenMinister of FinanceNLD
Donilon, Thomas E.Former U.S. National Security Advisor; Partner and Vice Chair, O'Melveny & Myers LLPUSA
Döpfner, MathiasCEO, Axel Springer SEDEU
Dowling, AnnPresident, Royal Academy of EngineeringGBR
Dugan, ReginaVice President for Engineering, Advanced Technology and Projects, GoogleUSA
Eilertsen, TrinePolitical Editor, AftenpostenNOR
Eldrup, MereteCEO, TV 2 Danmark A/SDNK
Elkann, JohnChairman and CEO, EXOR; Chairman, Fiat Chrysler AutomobilesITA
Enders, ThomasCEO, Airbus GroupDEU
Erdoes, MaryCEO, JP Morgan Asset ManagementUSA
Fairhead, RonaChairman, BBC TrustGBR
Federspiel, UlrikExecutive Vice President, Haldor Topsøe A/SDNK
Feldstein, Martin S.President Emeritus, NBER;  Professor of Economics, Harvard UniversityUSA
Ferguson, NiallProfessor of History, Harvard University, Gunzberg Center for European StudiesUSA
Fischer, HeinzFederal PresidentAUT
Flint, Douglas J.Group Chairman, HSBC Holdings plcGBR
Franz, ChristophChairman of the Board, F. Hoffmann-La Roche LtdCHE
Fresco, Louise O.President and Chairman Executive Board, Wageningen University and Research CentreNLD
Griffin, KennethFounder and CEO, Citadel Investment Group, LLCUSA
Gruber, LilliExecutive Editor and Anchor “Otto e mezzo”, La7 TVITA
Guriev, SergeiProfessor of Economics, Sciences PoRUS
Gürkaynak, GönençManaging Partner, ELIG Law FirmTUR
Gusenbauer, AlfredFormer Chancellor of the Republic of AustriaAUT
Halberstadt, VictorProfessor of Economics, Leiden UniversityNLD
Hampel, ErichChairman, UniCredit Bank Austria AGAUT
Hassabis, DemisVice President of Engineering, Google DeepMindGBR
Hesoun, WolfgangCEO, Siemens AustriaAUT
Hildebrand, PhilippVice Chairman, BlackRock Inc.CHE
Hoffman, ReidCo-Founder and Executive Chairman, LinkedInUSA
Ischinger, WolfgangChairman, Munich Security ConferenceINT
Jacobs, Kenneth M.Chairman and CEO, LazardUSA
Jäkel, JuliaCEO, Gruner + JahrDEU
Johnson, James A.Chairman, Johnson Capital PartnersUSA
Juppé, AlainMayor of Bordeaux, Former Prime MinisterFRA
Kaeser, JoePresident and CEO, Siemens AGDEU
Karp, AlexCEO, Palantir TechnologiesUSA
Kepel, GillesUniversity Professor, Sciences PoFRA
Kerr, JohnDeputy Chairman, Scottish PowerGBR
Kesici, IlhanMP, Turkish ParliamentTUR
Kissinger, Henry A.Chairman, Kissinger Associates, Inc.USA
Kleinfeld, KlausChairman and CEO, AlcoaUSA
Knot, Klaas H.W.President, De Nederlandsche BankNLD
Koç, Mustafa V.Chairman, Koç Holding A.S.TUR
Kravis, Henry R.Co-Chairman and Co-CEO, Kohlberg Kravis Roberts & Co.USA
Kravis, Marie-JoséeSenior Fellow and Vice Chair, Hudson InstituteUSA
Kudelski, AndréChairman and CEO, Kudelski GroupCHE
Lauk, KurtPresident, Globe Capital PartnersDEU
Lemne, CarolaCEO, The Confederation of Swedish EnterpriseSWE
Levey, StuartChief Legal Officer, HSBC Holdings plcUSA
Leyen, Ursula von derMinister of DefenceDEU
Leysen, ThomasChairman of the Board of Directors, KBC GroupBEL
Maher, ShirazSenior Research Fellow, ICSR, King's College LondonGBR
Markus Lassen, ChristinaHead of Department, Ministry of Foreign Affairs, Security Policy and StabilisationDNK
Mathews, Jessica T.Distinguished Fellow, Carnegie Endowment for International PeaceUSA
Mattis, JamesDistinguished Visiting Fellow, Hoover Institution, Stanford UniversityUSA
Maudet, PierreVice-President of the State Council, Department of Security, Police and the Economy of GenevaCHE
McKay, David I.President and CEO, Royal Bank of CanadaCAN
Mert, NurayColumnist, Professor of Political Science, Istanbul UniversityTUR
Messina, JimCEO, The Messina GroupUSA
Michel, CharlesPrime MinisterBEL
Micklethwait, JohnEditor-in-Chief, Bloomberg LPUSA
Minton Beddoes, ZannyEditor-in-Chief, The EconomistGBR
Monti, MarioSenator-for-life; President, Bocconi UniversityITA
Mörttinen, LeenaExecutive Director, The Finnish Family Firms AssociationFIN
Mundie, Craig J.Principal, Mundie & AssociatesUSA
Munroe-Blum, HeatherChairperson, Canada Pension Plan Investment BoardCAN
Netherlands, H.R.H. Princess Beatrix of theNLD
O'Leary, MichaelCEO, Ryanair PlcIRL
Osborne, GeorgeFirst Secretary of State and Chancellor of the ExchequerGBR
Özel, SoliColumnist, Haberturk Newspaper; Senior Lecturer, Kadir Has UniversityTUR
Papalexopoulos, DimitriGroup CEO, Titan Cement Co.GRC
Pégard, CatherinePresident, Public Establishment of the Palace, Museum and National Estate of VersaillesFRA
Perle, Richard N.Resident Fellow, American Enterprise InstituteUSA
Petraeus, David H.Chairman, KKR Global InstituteUSA
Pikrammenos, PanagiotisHonorary President of The Hellenic Council of StateGRC
Reisman, Heather M.Chair and CEO, Indigo Books & Music Inc.CAN
Rocca, GianfeliceChairman, Techint GroupITA
Roiss, GerhardCEO, OMV AustriaAUT
Rubin, Robert E.Co Chair, Council on Foreign Relations; Former Secretary of the TreasuryUSA
Rutte, MarkPrime MinisterNLD
Sadjadpour, KarimSenior Associate, Carnegie Endowment for International PeaceUSA
Sánchez Pérez-Castejón, PedroLeader, Partido Socialista Obrero Español PSOEESP
Sawers, JohnChairman and Partner, Macro Advisory PartnersGBR
Sayek Böke, SelinVice President, Republican People’s PartyTUR
Schmidt, Eric E.Executive Chairman, Google Inc.USA
Scholten, RudolfCEO, Oesterreichische Kontrollbank AGAUT
Senard, Jean-DominiqueCEO, Michelin GroupFRA
Sevelda, KarlCEO, Raiffeisen Bank International AGAUT
Stoltenberg, JensSecretary General, NATOINT
Stubb, AlexanderMinister of FinanceFIN
Suder, KatrinDeputy Minister of DefenseDEU
Sutherland, Peter D.UN Special Representative; Chairman, Goldman Sachs InternationalIRL
Svanberg, Carl-HenricChairman, BP plc; Chairman, AB VolvoSWE
Svarva, OlaugCEO, The Government Pension Fund NorwayNOR
Thiel, Peter A.President, Thiel CapitalUSA
Tsoukalis, LoukasPresident, Hellenic Foundation for European and Foreign PolicyGRC
Üzümcü, AhmetDirector-General, Organisation for the Prohibition of Chemical WeaponsINT
Vitorino, António M.Partner, Cuetrecasas, Concalves Pereira, RLPRT
Wallenberg, JacobChairman, Investor ABSWE
Weber, VinPartner, Mercury LLCUSA
Wolf, Martin H.Chief Economics Commentator, The Financial TimesGBR
Wolfensohn, James D.Chairman and CEO, Wolfensohn and CompanyUSA
Zoellick, Robert B.Chairman, Board of International Advisors, The Goldman Sachs GroupUSA



domingo, 7 de junio de 2015

FIFA Scandal Punches Hole in Our Daily Fantasies

por  Ulson Gunnar (NEO)

First appeared:

How our "escapes" may be fueling the very source of our daily miseries in the first place.

Fédération Internationale de Football Association (FIFA) appears to most as yet another monolithic institution constructing one of many walls of our modern, civilized world. Above questioning, it is an institution many depend on for entertainment and solace in their otherwise meaningless and mundane lives. Attaching their ego to FIFA allows them, if only for a moment, to participate in the challenge and glory they perceive as playing out on the football pitch.

Yet recently, FIFA has escaped from the pages of the sports section, and sneaked onto the front of newspapers and in the lead of news broadcasts worldwide, not because of their function as a sports institution, but because of immense corruption revealed amid their inner workings.

This pinhole through the fabric of our comfortable fantasy world gives us but a limited glimpse into the rot that lays on the other side, one of corruption, debauchery and the leveraging of a popular sport to advance geopolitical ambitions. Peering through that pinhole, we see financial corruption, bribery and political maneuvering involving Fortune 500 corporations, notorious state-sponsors of terrorism and a US law enforcement agency that believes its jurisdiction extends across the entire surface of the planet.





Indeed, behind the seemingly harmless facade of professional sports, we see just about everything that is wrong with this planet staring us back in the face.


Corporate-Subsidized Bread & Circus 

For starters, the shame game surrounding the recent scandal included newspapers encapsulating just how big FIFA is, including the listing of the sponsors that keep it in business. This includes Adidas, Coca-Cola, Sony, Visa, McDonald's, Castrol, Johnson & Johnson, and others. People spending their free time, money, and attention on football are likely unaware of and/or unconcerned with the unwarranted power and influence of these corporations and the role they play in influencing the daily misery these people seek an escape from through football games in the first place.


What empires throughout human history have learned well is that an exploited population will literally let their lives fall apart around them if only you provide for them "bread and circus" in ample quantities even up to and including the day the empire itself collapses.

The current corporacratic empire ruling over the planet today has a multitude of spectacles and distractions to accomplish this same function with and in ways the ancient Romans could never have imagined.

The Weaponization of Sports 

To cash in the greatest possible value of this popular distraction and the current hysteria surrounding the scandal it is now embroiled in, media houses and various legal institutions across North America and Europe have decided to use this opportunity to take shots at their enemies geopolitically. Making Russia appear as somehow involved in or even behind the recent FIFA scandal simply adds to an already concerted full-spectrum public relations attack on Moscow.

Meanwhile, these same media houses pay lip-service to Qatar's questionable World Cup bid simply to make it seem this nation, led by an unelected hereditary dictator, openly sponsoring terrorism across the planet in tandem with its neighboring Arabian autocracies, may too risk losing its chance to host the Cup.

In reality, one must seriously ponder the question as to why Qatar would have been considered in the first place. After all, nations with elected governments, even if those elections are considered "rigged," have been condemned and deprived of their dignity for far less by the US and EU.

We see yet another issue intentionally leveraged with familiar double standards applied to redefine reality for what influential interests across the Western World must assume is an infinitely impressionable public.

US Agencies, Global Jurisdiction 

Another troubling aspect revealed during the FIFA scandal is the US Federal Bureau of Investigation (FBI) extending its jurisdiction far beyond the territorial borders of the United States, literally encompassing the entire planet.

Reuters would report:

The FBI's investigation of bribery and corruption at FIFA includes scrutiny of how soccer's governing body awarded World Cup hosting rights to Russia and Qatar, a U.S. law enforcement official said. 

Russia and Qatar have denied wrongdoing in the conduct of their bids for the 2018 and 2022 tournaments, which were not the subject of charges announced by U.S. prosecutors a week ago against FIFA officials that stunned world soccer.
But Reuters never explains why the FBI has any say in this matter in the first place. FIFA is based in Paris, France. Neither Russia nor Qatar fall within American borders. Exactly how does an alleged scandal involving three separate nations oceans away from the US involve the FBI?

Rather than any particular legal or moral obligation, Washington likely feels that pressuring both its allies and enemies through strictly geopolitical channels alone is no longer adequate, and decided to derail the supply trains of bread & circus for football fans who exist mostly beyond North America.

Once again, the world is faced with either capitulating to US pressure, or allowing the US to further isolate itself through its inappropriate, unsolicited meddling.

For the rest of the world, the public must begin to understand that absolutely everything that constitutes their modern civilization is controlled and therefore tainted by unsavory special interests who can take everything, including a fun game, and turn it into a geopolitical weapon, a means of manipulating public perception and yet another distraction to consume our time, energy and attention from paying it toward real issues.

For nations like Russia where football is popular, it pays a price for involving itself with institutions of, by and for the very special interests that would like to see Moscow reduced to its former 1990's level of disorganization and impotence so that it, like the EU and all of North America, can also be mercilessly looted. While Russia and the rest of BRICS seek an escape from Western monetary, security and legal monopolies, perhaps it is time to seek an escape from those involving professional sports as well...



jueves, 4 de junio de 2015

Los yihadistas al servicio del imperialismo

por Thierry Meyssan

Los gobiernos occidentales ya ni siquiera tratan de esconder el uso de yihadistas. ¿Ejemplos? La OTAN derrocó a Kadhafi utilizando a al-Qaeda como fuerza terrestre; Israel sacó a los “cascos azules” del Golán y los reemplazó por los hombres de al-Nusra; la coalición internacional contra el Emirato Islámico permitió que los yihadistas tomaran Palmira para perjudicar al gobierno de Siria. Es fácil entender los intereses de las potencias occidentales, pero resulta menos evidente entender por qué y de qué manera los yihadistas prestan servicio al Tío Sam en nombre del Corán.

l jeque Yussuf al-Qaradawi, gurú de la Hermandad Musulmana y predicador estelar del Corán en la televisión qatarí Al-Jazeera, bendice a los yihadistas que operan en Siria e Irak y afirma, muy seriamente, que si Mahoma viviese, hoy sería aliado de la OTAN.




A menudo nos preguntamos cómo se las arreglan el Pentágono y la CIA para manipular a millones de musulmanes y lograr que luchen por los intereses del Tío Sam. Si bien es cierto que algunos líderes son agentes pagados, también es verdad que la mayoría de los yihadistas creen que luchan y mueren por ir al paraíso. La respuesta es extremadamente simple: partiendo de la retórica de la Hermandad Musulmana es posible apartarse de la realidad humana y enviarlos a matar a cualquiera, como agitando un trapo rojo ante un toro.

Oficialmente, el Emirato Islámico se separó de al-Qaeda y no reconoce la autoridad de Ayman al-Zawahiri. Sin embargo, en muchos lugares, como en la región siria de Qalamun, es imposible diferenciar a los seguidores del Emirato Islámico de los de al-Qaeda: los mismos yihadistas utilizan simultáneamente las dos etiquetas.

Por supuesto, siempre habrá quien responda que todo no pasa de ser una diferencia de orden personal surgida simplemente porque Abu Bakr al-Baghdadi quiere ser jefe en lugar del jefe. Pero el hecho es que el Emirato Islámico y al-Qaeda, aunque utilizan retóricas muy diferentes, recurren exactamente a las mismas prácticas.

Tienen en común las consignas de la Hermandad Musulmana: «Nuestra Constitución es el Corán», «La solución es el islam». La vida piadosa se hace así extremadamente simple. No importa que el Creador nos haya hecho inteligentes, invariablemente y sin importar las circunstancias, hay que aplicar la palabra divina como si fuésemos máquinas. Y si la situación no aparece en El Libro… la solución es destruirlo todo. Por supuesto, los resultados de esa forma de actuar son catastróficos y esas organizaciones han sido incapaces de instaurar en ningún lugar nada que se parezca al inicio de la sociedad perfecta que dicen desear.

La diferencia reside en la historia de ambos grupos:
Desde 1979 hasta 1995, o sea desde la operación de la CIA en Afganistán hasta la Conferencia Árabe Popular e Islámica de Khartum, los mercenarios de Osama ben Laden luchaban contra la Unión Soviética con ayuda pública de Estados Unidos.
Desde 1995 hasta 2011, o sea desde la Conferencia de Khartum hasta la operación «Tridente de Neptuno», al-Qaeda exponía una retórica contra «los judíos y los cruzados» mientras seguía luchando contra Rusia en Yugoslavia y Chechenia.
Y a partir de 2011, o sea desde la «primavera árabe», al-Qaeda ha apoyado a la OTAN, en Libia, y a Israel, en la frontera del Golán ocupado.

Pero la opinión pública occidental no ha seguido esa evolución. Está convencida del peligro de un mítico expansionismo ruso, se obstina en atribuir a los yihadistas los atentados del 11 de septiembre, no ve la realidad sobre lo sucedido en Libia y en la frontera del Golán ocupado por Israel y se aferra por ello a la errónea idea que presenta a al-Qaeda como una organización terrorista antiimperialista. Los árabes, mientras tanto, no se basan en los hechos sino que eligen –según los casos– la realidad o la propaganda occidental para inventarse así una narración romántica sobre al-Qaeda.

El Emirato Islámico, por su parte, se aleja del Corán y se acerca a los neoconservadores. Asegura que los principales enemigos son… otros musulmanes: los chiitas y sus aliados. Prefiere olvidar la época de la guerra en Bosnia, donde la Legión Árabe de ben Laden gozaba del respaldo simultaneo de Estados Unidos, Arabia Saudita e Irán. Pero, ¿quiénes son los aliados de los chiitas? La República Árabe Siria (Estado laico) y la Yihad Islámica palestina (sunnita). En otras palabras, el Emirato Islámico lucha prioritariamente contra el Eje de la Resistencia, que se opone al imperialismo. De hecho, el Emirato Islámico asume su papel como aliado objetivo de Estados Unidos y de Israel en el «Medio Oriente ampliado», aunque dice ser –teóricamente– enemigo de ambos.

La maleabilidad de ambas organizaciones reside en su ideología de base, que es la de la Hermandad Musulmana. Por eso resulta lógico el hecho que casi todos los jefes yihadistas han sido miembros en algún momento de alguna rama de la Hermandad Musulmana. Por eso es también totalmente lógico el hecho que la CIA ha respaldado no sólo la Hermandad Musulmana egipcia, desde que esta fue recibida en la Casa Blanca por el presidente Eisenhower –en 1955–, sino también todas sus ramas extranjeras y todos sus grupos disidentes. En definitiva, el califato que soñaba Hassan el-Bana, el mismo que dicen querer Ayman al-Zawahiri y Abu Bakr al-Baghdadi, no busca volver a la Edad de Oro del Islam sino instaurar el reino del oscurantismo.

Así lo confirmó, el ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Laurent Fabius, en 2012 –o sea antes de la escisión entre al-Qaeda y el Emirato Islámico– cuando declaraba: «En el terreno, ¡están haciendo un buen trabajo!»

viernes, 22 de mayo de 2015

¿Cómo evitar el mal? por Manuela Carmena


24M: No votes al bipartidismo

Hay suficientes razones ya para romper el bipartidismo reinante. 
LLamarlo PPSOE, pero en el fondo es la misma moneda con dos caras. Y ninguna amable.
Hay que dar espacio a que realmente exista la crítica, el debate, la libertad, los derechos y la justicia.
Con ese monolítico hijo de las oligarquías y plutocracias este mundo va a su ruina.

En España y concretamente en Madrid, Esperanza Aguirre se lleva la palma a la hora de tomar el pelo a los ciudadanos, saltarse la ley y salir impune siempre.
Ahora, a 2 días de las elecciones, y cuando su partido proclamaba transparencia, que ella pasaba de cumplir hay una exclusiva de eldiario.es:




No está claro si la filtración está relacionada con la filtración previa donde la Espe ya ha formalizado una denuncia, nada más y nada menos que en la fiscalía general del estado.
¿Será porque puede?
En esa filtración venía sus salario como caza talentos.
Si caza talentos es, toda la gente que ha trabajado con ella tiene muchísimo talento... robando, mintiendo, falsificando, engañando y las peores artes.
Ese es el talento que tiene y que sabe cazar esta energúmena.
Y todo a costa de los madrileños.
Los títulos nobiliarios son una estafa igual que los títulos universitarios.

Dicho lo anterior, y siendo este caso el más candente en Madrid, no me olvido de la desfachatez general del PP en toda España, por llamarlo suave, y la servidumbre general del PSOE al capital.
Ambos partidos les han servido y se han beneficiado a costa d ellos ciudadanos de a pie.
Esa es la primera causa de la crísis, del paro, del dolor pena y desastre que sufre España: el PPSOE.

Este 24M se libre, este 24M no les votes. No votes al PPSOE.

jueves, 14 de mayo de 2015

Julio Anguita, más claro agua




Hace 22 años Julio Anguita lo decía igual de claro, por si había dudas. Con el mismo estilo y con la misma calma que le concede su conocimiento, retórica y dialéctica.

jueves, 26 de febrero de 2015

Carta abierta de Alexis Tsipras a los ciudadanos alemanes

por Aléxis Tsípras

El 13 de enero de este año, Alexis Tsipras dirigió a todos los ciudadanos alemanes una carta abierta, publicada en el diario económico Handelsblatt, para explicar la posición de Syriza sobre la deuda griega y sostiene que la táctica actual de «demorar y fingir» aplicada en Europa va a resultar muy costosa para el contribuyente alemán y condena una nación europea a la indignidad permanente

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La mayoría de ustedes, queridos lectores , ya tienen una idea preconcebida sobre el tema de este artículo, incluso antes de leerlo.

Pido a Dios que no les afecten los prejuicios. Los prejuicios nunca fueron buenos consejeros, especialmente durante los períodos en los que una crisis económica refuerza los estereotipos y genera fanatismo, nacionalismo e incluso violencia.

En 2010, Grecia ya no podía pagar los intereses de su deuda.

Por desgracia, las autoridades europeas decidieron fingir que el problema podría ser superado con un mayor préstamo, sujeto a la austeridad presupuestaria, que, con precisión matemática, lo que hace es reducir drásticamente el ingreso nacional con el que supuestamente se van a pagar los préstamos nuevos y viejos.

El problema de la insolvencia fue tratado, entonces, como un problema de falta de liquidez.

En otras palabras, Europa ha adoptado la táctica de los banqueros con peor reputación, que no reconocen los préstamos incobrables, prefiriendo hacer nuevos préstamos a la entidad insolvente, tratando de fingir que el préstamo original que usted está obteniendo dará buenos resultados, posponiendo, en realidad, la quiebra.

El sentido común sería suficiente para darse cuenta de que la adopción de la táctica de «demorar y fingir» llevaría a mi país a una situación trágica. En lugar de la estabilización de Grecia, Europa ha creado las condiciones para una crisis autosostenida que socava los cimientos de la propia Europa.

Mi partido y yo no estuvimos de acuerdo con la firma del acuerdo de mayo de 2010, en relación al préstamo, no porque ustedes, los ciudadanos alemanes, no nos hayan dado suficiente dinero, sino porque se nos entregó mucho más dinero del que se debía haber entregado y mucho más de lo que podíamos aceptar.

Ese dinero no sería, por así decirlo, una ayuda al pueblo griego, era para ser arrojado en el agujero negro de una deuda insostenible. Tampoco podía evitar el drástico aumento de la deuda pública griega a expensas de los propios sino que obligaría a nuestros socios a cargar perpetuamente con esa deuda, a expensas de los contribuyentes griegos y alemanes.

De hecho, en menos de un año, a partir de 2011, se confirmaron nuestras predicciones.

La combinación de nuevos préstamos gigantescos y de rigurosos recortes en el gasto público disminuyeron drásticamente los rendimientos y no sólo no se pudo contener la deuda, sino que también se castigó a los ciudadanos más débiles, convirtiendo a personas que, hasta entonces, habían tenido una vida mesurada y modesta en pobres y mendigos, negándoles, sobre todo, la dignidad.

El colapso de los ingresos llevó a miles de empresas a la quiebra, dando un impulso al poder oligopólico de las grandes empresas que sobreviven.

Los precios han caído, pero más lentamente que los salarios, lo que ha producido la reducción de la demanda global de bienes y servicios mientras que la deuda continuó su inexorable aumento.

En este contexto, la esperanza de un déficit cero aceleró, fuera de control y antes de que nos diéramos cuenta, el «huevo de la serpiente»: los neonazis comenzaron a patrullar los barrios con la difusión de su mensaje de odio.

La lógica de «demorar y fingir» se sigue aplicando, a pesar de su evidente fracaso.

El segundo «rescate» griego, ejecutado en la primavera de 2012, cargado con un nuevo préstamo sobre los frágiles hombros de los contribuyentes griegos, añadió un corte de pelo a nuestros fondos de la seguridad social y financió una nueva cleptocracia despiadada.

Recientemente, respetados comentaristas han mencionado la estabilización de Grecia e incluso hablan de signos de crecimiento.

Por desgracia, la «recuperación griega» no es más que un espejismo que debemos ignorar lo más pronto posible. El reciente aumento modesto del PIB real a un ritmo del 0,7%, no indica (como se ha planteado la hipótesis) el fin de la recesión, sino su continuación.

Piensen en esto: las mismas fuentes oficiales situaron, en el mismo trimestre, una tasa de inflación de -1,80%, es decir, la deflación. Esto significa que el aumento del 0,7% en el PIB real se debió a una tasa de crecimiento negativo del PIB nominal.

En otras palabras, lo que ocurrió fue una reducción más rápida de los precios que el ingreso nacional nominal. Eso no es precisamente una razón para anunciar el final de los 6 años de recesión.

Déjenme decirles que este desafortunado intento de presentar una nueva versión de «estadísticas griegas», para declarar que la crisis griega ha terminado, es un insulto a todos los europeos.

De largo, merecen saber la verdad acerca de Grecia y de Europa. Con toda franqueza, en la actualidad la deuda griega es insostenible y los intereses de la misma no podrán ser pagados, sobre todo porque Grecia sigue siendo objeto de una simulación de ahogamiento (waterboarding fiscal).

La insistencia en estas políticas sin salida, y la negación acerca de operaciones aritméticas simples, es muy costosa para el contribuyente alemán y al mismo tiempo condena a la indignidad permanente a una nación europea orgullosa.

Peor aún, de esta manera, pronto, los alemanes se volverán contra los griegos, los griegos contra los alemanes y, obviamente, el ideal europeo puede sufrir retrocesos catastróficos.

Como la victoria de SYRIZA, Alemania y, en particular, los trabajadores alemanes, no tienen nada que temer. Nuestra tarea no es crear conflictos con nuestros socios. Ni siquiera para obtener préstamos más grandes, o el equivalente, el derecho a déficits más altos.

Por el contrario, nuestro objetivo es lograr la estabilización del país, presupuestos equilibrados, y por supuesto el final de la gran contracción de los más débiles: los contribuyentes griegos, en el contexto de un acuerdo de préstamo pura y simplemente inaplicable.

Estamos comprometidos a poner fin a la lógica de «demorar y fingir», no en contra de los ciudadanos alemanes sino con la intención de obtener beneficios mutuos para todos los europeos.

Queridos lectores, me doy cuenta de que tras su «demanda» de que nuestro gobierno debe cumplir todas sus «obligaciones contractuales» subyace el tratar de evitar el temor de que, si nos dan un respiro, volvamos a nuestras viejas costumbres.

Entiendo esa ansiedad.

Sin embargo, debo decir que no fue SYRIZA quien encubó la cleptocracia fingiendo la lucha por «reformas» que no afectan a los privilegios obtenidos ilegalmente. Nosotros estamos dispuestos a hacer grandes reformas y, para ello, debemos buscar un mandato del pueblo griego y, por supuesto, la colaboración de nuestros socios europeos, con el fin de llevarlas a cabo.

Nuestra tarea es conseguir un Nuevo Acuerdo Europeo, a través del cual nuestra gente pueda respirar, crear y vivir con dignidad.

El 25 de enero, nació en Grecia una gran oportunidad para Europa. Una oportunidad que Europa no puede darse el lujo de perder.

¿Existió un Estado en Libia?

por Manlio Dinucci

Como de costumbre, los vencedores de la OTAN pretenden reescribir la Historia. Según afirman, Libia nunca fue un Estado y Muammar el-Kadhafi fue un sanguinario dictador. En realidad, la Yamahiriya Árabe Libia fue creada según el modelo de los socialistas utópicos del siglo XIX, de quienes Kadhafi siempre fue un gran admirador. Se trataba, por consiguiente, de un Estado mínimo que resultó desgraciadamente incapaz de defenderse ante la agresión de la coalición imperialista.

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La Yamahiriya Árabe Libia disponía de infraestructuras importantes. Entre ellas se cuenta el «Gran Río Artificial», clasificada como la red de irrigación más grande del mundo.


Según el ahora presidente emérito de la República Italiana, Giorgio Napolitano, no es cierto que la guerra de 2011 destruyó el Estado libio. «Yo considero que nunca hubo en Libia un Estado, en el sentido moderno de la expresión», declaró Napolitano al hacer uso de la palabra en el Senado.

Hace sólo unos meses, el propio Napolitano había calificado Libia de «Estado fallido», un concepto creado por el Fondo para la Paz estadounidense. Pero ahora parece que lo ha pensado mejor: «Que se pueda hablar hoy de Estado fallido es algo que me deja perplejo. El ejercicio del poder autocrático y personal del presidente Kadhafi basado en un sistema de equilibrio entre la multitud de tribus no era un Estado.»

Así que, según Giorgio Napolitano, lo que había en la costa sur del Mediterráneo no era un Estado: la República Árabe de Libia, nacida en 1969 después de más de 30 años de dominación colonial italiana y de casi 20 años de monarquía espuria, inventada por Gran Bretaña y Estados Unidos. Estado que, después de abolir la monarquía, cerró en 1970 las bases estadounidenses y británicas y nacionalizó las propiedades de British Petroleum. Estado que –según reconocía el Banco Mundial en 2010– disponía de «un alto nivel de crecimiento económico», garantizando así –a pesar de las diferencias de desarrollo– el más alto nivel de vida en África y que proporcionaba trabajo a unos 2 millones de inmigrantes africanos. Estado que registraba «fuertes indicadores de desarrollo humano», entre los que se podía citar el acceso universal a la enseñanza primaria y secundaria y, para el 46% de la población, el acceso a la enseñanza universitaria. Un Estado cuyas inversiones hicieron posible el nacimiento de organismos que hubiesen podido hacer realidad la autonomía financiera de África: el Banco Africano de Inversiones (en Libia), el Banco Central Africano (en Nigeria) y el Fondo Monetario Africano (en Camerún).

Al reescribir la historia se está tratando de borrar todo eso y la Libia que existió de 1969 a 2011 se ve representada ahora como un no Estado, como una «multitud de tribus» –definición digna de una postal colonial– que se mantenían juntas únicamente por el poder de Kadhafi. Un poder que indudablemente existía, resultado de las fases históricas que Libia había atravesado, pero que se había relajado y descentralizado abriendo así la posibilidad de una evolución ulterior de la sociedad libia. Una Libia que, a raíz del levantamiento –en 2004– del embargo decretado por Estados Unidos y la Unión Europea, había reconquistado un espacio a nivel internacional.

En abril de 2009, en Washington, la secretaria de Estado Hillary Clinton estrechaba calurosamente la mano a uno de los hijos de Kadhafi mientras decía querer «profundizar y ampliar nuestra cooperación». Menos de 2 años más tarde, aquella misma Hillary Clinton iniciaba la campaña internacional contra Kadhafi, preparando así la posterior guerra.

Pero ahora, en el marco de la competencia por la próxima elección presidencial [estadounidense], los esqueletos comienzan a salir de los armarios.

Pruebas documentales, publicadas por el Washington Times y analizadas por la comisión del Congreso que investiga el asesinato del embajador de Estados Unidos perpetrado en Bengazi en 2012, demuestran que fue Hillary Clinton quien empujó la administración Obama a la guerra contra Libia «con pretextos falsos e ignorando los consejos de los comandantes militares».

En efecto, mientras la señora Clinton acusaba a Kadhafi de genocidio, las agencias de inteligencia estadounidenses indicaban en sus informes internos que «Kadhafi había dado la orden de no atacar a los civiles y de concentrarse en los rebeldes armados». Descubrimos así un informe, enviado por las autoridades libias a varios miembros del Congreso estadounidense en 2011, donde se documentan las entregas a los yihadistas libios de armas provenientes de Qatar con «la autorización de la OTAN».

En aquella época, el presidente Giorgio Napolitano declaraba que, «al no poder mantenernos indiferentes ante la reacción sanguinaria de Kadhafi», Italia se sumaba al «plan de intervención de la coalición bajo la conducción de la OTAN».