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miércoles, 25 de septiembre de 2013

Obama en la asamblea general de la ONU 9/13

Me dan arcadas sólo de verle escupir ese discurso que ni siquiera ha escrito él.
Acaso ha escrito alguno?
Está claro que estos peleles son como mucho, lectores, o forman parte de una farándula manipulada y teledirigida.
Que conste para la posteridad este ejercicio de imperialismo, de cinismo, de vanidad y de supina mentira, manipulación y tergiversación de la historia actual.
Sin más, el premio Nobel de la paz, mentiroso compulsivo y pelele inadaptado, asesino en la sombra y criminal reconocido
Aquí un pequeño análisis destructor del legado de Obama.


martes, 24 de septiembre de 2013

Los intelectuales del "CONSENSO" contra Siria

Ángeles Díez Rodríguez, autora de este artículo, es profesora del Departamento de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid. Díez Rodríguez ha impartido o participado en cursos relacionados con temas de su especialidad en no pocas universidades, tanto españolas como internacionales. Asimismo es autora de numerosos libros y publicaciones tales como: "La Tortura como procedimiento: de la cárcel de Abu Graib a la base naval de Guantánamo", "Manipulación y medios en la sociedad de la información"; "La última carga... y las guerras de aniquilación"; "Nuevas organizaciones sociales al final del milenio"; "¿Existen movimientos sociales?". El texto que reproducimos corresponde a una conferencia suya impartida en el Ateneo de Madrid el 9 de septiembre de 2013.

   



El caso de Siria es uno de los más paradigmáticos en los que desde el 2011 se evidencian con claridad el papel legitimador de la guerra jugado por ciertos intelectuales de izquierda. Una parte importante de éstos ha optado por servir de coro a la guerra mediática contra Siria investidos de una áurea ilustrada y cargados de principios morales de factura occidental. Desde sus púlpitos en los medios alternativos pero también en los masivos elaboran explicaciones, justificaciones y relatos que presentan como principios éticos cuando en realidad se trata de su opción política. Ridiculizan y simplifican, manipulan y tergiversan la opción de los militantes antiimperialistas e incluso se permiten enmendar la plana a los gobiernos latinoamericanos que, defendiendo la soberanía y el principio de no injerencia, se oponen a la guerra contra Siria.

En junio del 2003 en el marco de la guerra y ocupación de Iraq no fue muy complicado, en el ámbito universitario, en el de la cultura y en la militancia de izquierdas, que se alzaran cientos de voces contra la guerra, fuimos capaces de reconocer las trampas discursivas, capaces de descubrir los intereses del imperio y sus socios, de desvelar las mentiras mediáticas y sobre todo de establecer prioridades en la movilización y la denuncia. No pudimos parar la guerra ni la ocupación de Iraq pero pusimos los cimientos de un movimiento antiimperialista que podría haber sido el freno de mano de la barbarie bélica y que, de alguna manera, aplazó el objetivo de continuar la neocolonización de la zona.

Si en el 2003 nos fue relativamente fácil movilizarnos contra la guerra en Iraq y los planes imperiales, lo cual no significaba apoyar ninguna dictadura, muchos nos hacemos ahora la pregunta ¿qué ha pasado para que no surja o para que no se de continuidad al movimiento que emergió en el 2003? Seguramente haya diversas razones entrecruzadas pero me gustaría destacar dos que me parecen centrales: los medios de comunicación masivos han hecho un buen trabajo disuasorio y una parte de los intelectuales de izquierdas que antes eran referentes políticos contra la guerra han optado por servir en el otro bando.

Intelectuales de izquierda al servicio de la legitimación bélica

Que los medios masivos mienten, tergiversan, ocultan, señalan, dan forma y rostro a nuestros enemigos es una evidencia repetida una y otra vez en la historia. Lo hacen no porque sean instrumentos del imperio, no, lo hacen porque son parte consustancial del poder. Pero la justificación de las guerras, la "fabricación del consenso" que diría Chomsky, no sólo se hace a través de las corporaciones mediáticas. 




La propaganda es un sistema en el que se insertan las empresas mediáticas, la clase política y sus discursos, la cultura occidental prepotente y colonialista, los periodistas, los artistas, los intelectuales, los académicos y los filósofos mediáticos. Todos estos intelectuales se han convertido en un "clero secular" que "optan por jugar un papel fundamental en la interiorización de la ideología de la guerra humanitaria como un mecanismo de legitimación"(Bricmont, 2005). Unos conscientemente otros no tanto se han puesto al servicio de la propaganda de guerra del imperio.

Lo interesante es que esta cohorte creadora de opinión pública antes se reclutaba en las filas conservadoras, en las liberales y una parte en las de los socialdemócratas (recordemos la campaña del PSOE con "la OTAN de entrada No") pero desde la guerra de Yugoslavia (1999) son cada vez más los grupos de intelectuales que proceden o se reclaman revolucionarios de izquierda, anticapitalistas y antiimperialistas. Se explican a sí mismos con argumentos morales universalistas y humanitarios: luchar contra las dictaduras (estén donde estén) y defender la causa de los pueblos (siendo éstos las mujeres afganas, los insurgentes libios, los manifestantes sirios o la parte de pueblo que los medios masivos señalen como víctima de las dictaduras).

Algunos de estos intelectuales enarbolaron el "No a la guerra" contra Iraq en el 2003, sin embargo, desde el inicio de las llamadas "primaveras árabes" tocan en la misma orquesta que sus gobiernos llamando al derrocamiento de tirano B. Al-Assad y a la Transición democrática en Siria; incluso hay quien reclama la intervención militar de Occidente como la novelistaAlmudena Grandes: "Al fondo está Al Assad, un dictador, un tirano, un asesino en serie que resultará el único beneficiario de la no intervención".

Suponemos que para ellos Sadan Husein era menos dictador que Al-Assad o quizá se trate de que en esa guerra había cientos de miles de ciudadanos en las calles gritando "No a la guerra", caso que no se da ahora.

El papel que juega este "clero secularizado" es doble, por un lado suministran argumentos justificadores de la intervención armada, por otro dividen, debilitan o bloquean cada vez con mayor intensidad el surgimiento de una oposición fuerte a las guerras imperiales.

Unas veces por ignorancia política, otras por confusión, pero la mayoría de las veces por un sentido subyacente de superioridad moral como intelectuales del mundo desarrollado, esta"izquierda" ha interiorizado los argumentos de la derecha. Según Bricmont se ha movido en dos actitudes:

a) lo que llama el imperialismo humanitario, que se apoya en creer que nuestros"valores universales" (la idea de libertad, democracia) nos obligan a intervenir en cualquier lugar. Sería una especie de deber moral (derecho de injerencia).



b) el "relativismo cultural" que parte de que no hay costumbres buenas o malas. Tendríamos el caso de que si hay un movimiento wahabista o fundamentalista que se revela contra la represión hay que aplaudirlo porque "los pueblos no se equivocan" o, como me explicó un filósofo español "cuando los pueblos hablan la geoestrategia calla".

Extrañas coincidencias por la libertad y la democracia

La dominación imperial es siempre militar pero necesita una ideología que la justifique para eliminar resistencias en la retaguardia. Hoy día, gracias a la complejidad del sistema de propaganda cada vez más sofisticado, tecnificado y efectivo, una gran parte de la construcción de esta ideología legitimadora está en manos de una izquierda, ahora ya respetable, que cuenta con credibilidad para la opinión pública crítica gracias a su currículo como defensora de la causa Palestina. El núcleo duro de los discursos legitimadores se ha desplazado de la ya clásica "libertad" a la críptica "dignidad" y mantiene la "democracia" y los derechos humanos como consignas. La democracia como "la intervención soñada" del filósofo Santiago Albasirve de utopía light para sumar adeptos y confundir los deseos con la realidad.

Sin embargo, hay ocasiones en las que la consigna de la libertad emerge cual ave fénix cuando el público al que se dirigen es demasiado occidentalizado para desentrañar el enigma de la "dignidad". Dice Bricmont que justo cuando el imperio abandona el lenguaje de la libertad porque ya no resulta creíble lo retoma este clero humanitarista. Así, en el llamamiento de la Campaña de solidaridad global con la Revolución Siria firmado entre otros por G. Achcar, S. Alba y Tariq Ali cuyo título es "solidaridad con la lucha Siria por la dignidad y la libertad", en apenas dos páginas se utiliza 14 veces la palabra libertad.

A medida que la guerra mediática contra Siria se ha ido recrudecido han aumentado las coincidencias entre los relatos imperiales y los discursos de los que dicen apoyar a los"revolucionarios sirios". Sigamos con los ejemplos ilustrativos y comparemos el"llamamiento de Solidaridad global con la Revolución Siria" con la declaración conjunta sobre Siria que firmaron 11 países en el marco de la reunión del G20, a propuesta de EEUU,para forzar un frente de Estados que apoyen la intervención armada.

En el llamamiento del clero humanitarista se apuntan los siguientes argumentos:



En Siria hay una revolución en marcha.
El único responsable de las muertes, de la militarización del conflicto y de la polarización de la sociedad es B. Al-Assad.
Hay que apoyar a los revolucionarios sirios porque "luchan por la libertad a nivel regional y mundial".
Hay que "apoyar una Transición pacífica hacia la democracia para que decidan los propios sirios"
Se pide una "Siria libre, unificada e independiente".
Se pide ayuda a todos los refugiados y desplazados internos sirios.
En la Web de la Campaña se introduce el texto del llamamiento especificando que "la revolución del pueblo debe ser apoyada por todos los medios", suponemos que todos los medios significa todos los medios, y se exige que B. Al-Assad dimita, sea juzgado y se ponga fin al apoyo militar y financiero al régimen sirio, sólo al "régimen sirio".

Por su parte la declaración conjunta de EEUU y sus socios, entre los que curiosamente no se encuentra ningún país latinoamericano y el único árabe es Arabia Saudita, expone los siguientes tópicos:

1) Condena exclusivamente al gobierno sirio al que hace responsable del ataque con armas químicas

2) La guerra contra Siria es para defender al resto del mundo de las armas químicas evitando su proliferación.

3) La intervención trataría de evitar males mayores: "un mayor sufrimiento del pueblo sirio y la inestabilidad regional".

4) Se condena la violación de los Derechos humanos "por todas las partes".

5) Se pide una salida política, no militar y se dice: "Estamos comprometidos con una solución política que se traduzca en una Siria unida, incluyente y democrática"

6) Se llama a la asistencia humanitaria, a los donantes y a la ayuda a las necesidades del pueblo sirio.




En la comparación de ambos textos lo sorprendente es que en el primero se destila un aire mucho más belicista, no se reconoce que haya dos bandos en el conflicto, el conflicto se reduce a B. Al-Assad, se justifica el apoyo a los "revolucionarios sirios" porque están haciendo la revolución mundial y no se plantea una salida política sino la derrota del gobierno sirio. Pareciera que este llamamiento hubiera sido redactado precisamente por uno de los bandos en conflicto que se arroga la portavocía del pueblo sirio en su conjunto.

Las trampas del lenguaje: "Condenamos la intervención, ni con unos ni con otros, los pueblos siempre tienen razón"

La construcción de la ideología del imperialismo humanitario ha tenido distintos recorridos. Como decíamos al inicio de esta intervención, ha sido el estandarte de la izquierda bienpensante (parte de ella vinculada al trotskismo de la Cuarta Internacional) que desde la guerra contra Yugoslavia (1999) fue dando forma a un discurso moralista cómodo que la homologaba como "izquierda respetable" aunque se declarara "anticapitalista".

Si analizamos algunos de sus discursos sobre Siria encontramos las pautas que se repiten. En primer lugar hay que dejar claro constantemente el punto de partida antiimperialista, y negar que se esté con "la intervención militar extranjera" como hace G. Achcar en el artículo "Contra la intervención militar extranjera, apoyo a la revuelta popular siria", o S. Alba en "Siria, la intervención soñada" que termina con un "condeno, condeno, condeno, la intervención militar estadounidense". Decía V. Klemperer en su obra "la lengua del Tercer Reich" que el lenguaje saca a la luz aquello que una persona "quiere ocultar de forma deliberada, ante otros o ante sí mismo, y aquello que lleva dentro inconscientemente".

El clero humanitarista no está a favor de la intervención militar pero se ve obligado a repetirlo constantemente en sus escritos y conferencias como si el público al que se dirigen no estuviera del todo convencido. Tampoco conviene hablar de guerra y por tanto se utiliza constantemente el eufemismo "intervención militar extranjera" o "intervención militar estadounidense".
Ni con EEUU ni con B. Al-Assad

La equidistancia es sin duda un refugio ideal para las buenas conciencias y tiene la ventaja de la ambigüedad que permite posicionarse en un lado o en otro según discurran los acontecimientos. Se trata de una falsa simetría que coloca en el mismo plano al agresor y al agredido. Si en una situación en la que un Estado o un conjunto de Estados amenazan y declaran la guerra a otro nos declaramos neutros, en realidad, apoyamos la opción del más fuerte. No ha sido Siria quien ha declarado la guerra a EEUU o a Europa y comparativamente el poderío y la capacidad bélica de Siria respecto al imperio y sus socios (armas químicas, nucleares y convencionales) es incomparable.


Al clero humanitarista no le convence el posicionamiento "ni-ni" y trata por todos los medios de decantar las opiniones hacia el lado del bando donde se encuentran los llamados"revolucionarios sirios". En ese intento no escatima adjetivos contra el gobierno Sirio y su presidente y se sitúan por encima de la realidad o la veracidad de los hechos; tenemos así a S. Alba diciendo que es un hecho irrefutable que "con independencia de que haya usado o no armas químicas contra su propio pueblo, el régimen dictatorial de la dinastía Assad es el responsable primero y directo de la destrucción de Siria, del sufrimiento de su población y de todas las consecuencias, humanas, políticas y regionales que se deriven de ahí"; o aAlmudena Grandes calificando a El Assad como "asesino en serie". Pero lo cierto es que como dice Bricmont "En tiempos de guerra denunciar los crímenes del adversario, aun suponiendo que estén sólidamente fundamentados, algo que con frecuencia no es así, acaba contribuyendo a estimular el odio que hace que la guerra sea aceptable".
Otro de los tópicos clásicos es estar del lado de los pueblos. Aquí tenemos un escollo difícil de salvar ya que, en el caso de las primaveras árabes, los gobiernos imperiales se han posicionado claramente a favor de los pueblos y han sido los primeros en señalar su apoyo a los "revolucionarios" sirios. La explicación más rocambolesca de estos intelectuales humanitarios es la pura casualidad, el cinismo o las intenciones perversas del imperio que le lleva a apoyar a los pueblos árabes para luego apropiarse de las revoluciones e imponer sus propios intereses.

La realidad es, según ellos, que ni EEUU ni a Europa le interesa intervenir militarmente enSiria. Pero cuando los "rebeldes y los refugiados sirios", como antes hicieron los rebeldes libios, manifiestan que "anhelan el ataque de EEUU a Siria" se complica la definición de"revolucionarios" y la de "pueblo" pues ¿Quién es ese pueblo revolucionario o parte del pueblo que clama por un ataque militar de otros estados?

Dada la complejidad de la situación refugiémonos en nuestros principios

Podemos denunciar a las corporaciones mediáticas, a los políticos y publicistas que nos siguen vendiendo la guerra con la misma retórica moralista y con prácticas cínicas, el problema es que les sigue funcionando, por lo menos con la gente poco concienciada. La novedad es que ahora disponen de una cohorte de filósofos, intelectuales y artistas que se venden como estrellas mediáticas, aunque sea en medios alternativos, que incluso se creen lo que dicen, creen defender realmente los derechos humanos y estar del lado de los pueblos, pero su labor ha sido la de acompañar los discursos imperialistas y bloquear el surgimiento de movimientos de oposición a la guerra enfangándonos en discusiones estériles sobre su propio posicionamiento.

Sus textos, conferencias e intervenciones mediáticas han tenido una gran eficacia paraconfundir, persuadir y culpabilizar a los activistas contra la guerra, a la gente más dispuesta a ofrecer resistencia efectiva a la guerra imperial y a la propaganda de guerra. Para curarse en salud suelen afirmar que todo es más complejo, impredecible, de modo que la única opción que nos queda como gente buena que somos es refugiarnos en nuestra buena conciencia. Si nuestros conocimientos y retórica son tergiversados y utilizados para favorecer el apoyo a la guerra será un efecto no querido, un daño colateral por el que no se nos puede responsabilizar.

Lo cierto es que los discursos, los llamamientos y las exigencias del clero humanitarista no tienen la más mínima repercusión sobre los gobiernos occidentales pero también es cierto que sí afectan a la posibilidad de un movimiento antiimperialista. Quisiera terminar con unas palabras de R. Sánchez Ferlosio sobre la guerra "aparte de unos pocos exaltados todos vemos la guerra con matices pero en momentos decisivos los matices no pueden ser el lastre que nos impida oponernos a la guerra con la contundencia necesaria. Ni debemos dejar que se conviertan en munición en nuestra contra. Es nuestra responsabilidad política".









domingo, 8 de enero de 2012

Derecho a defenderse

Cuando una potencia imperialista y criminal como USA:

.- Te coloca a un agente suyo como jefe de estado
.- Te monta operaciones especiales en tu territorio soberano y fracasa
.- Te monta revoluciones supuestamente democráticas y fracasa
.- Financia todo tipo de movimiento y elementos para desestabilizar tu gobierno
.- Critica tu independencia, lo que opinas y te amenaza por ello.
.- Te coloca en "su"lista negra de países malvados
.- Te coloca como gobierno terrorista por criticar a Israel y sus sionismo
.- Te censura por decir que Israel es una potencia atómica.
.- Te hace el vacío en la ONU y te difama para que no se oiga tu voz, con la complicidad de la prensa
.- Te acusa de terrorismo, y te imputa sin pruebas en atentados sin resolver
.- Toma sanciones económicas unilaterales sin justificación legal alguna
.- Te prohibe quejarte y defenderte por ello.
.- Te prohibe ser libre y generar tu propia energía
.- Anhela tus recursos
.- Asesina a tus cientificos
.- Monta atentados terroristas en tu pais
.- Te amenaza si no les dejas pasar por tus aguas territoriales
.- Te acusa de lo que sea y te amenaza con una guerra desproporcionada, ilegal y criminal

NO PASA NADA

Nos lo creemos todo, y con la connivencia de la prensa atlantista cuela el mensaje de que IRAN son los malos.
Los malos son los otros.



Cualquier país soberano tiene  derecho a defenderse, y a armarse para defender su libertad e independencia.
Si USA entabla con su socio Israel esta nueva aventura militarista, belicosa y suicida, que nadie se espere que Iran se cruzará de brazos.
Habrá represalias, y a su vez más guerra y más represalias.

Estaremos en los albores de una gran guerra? la tercera guerra mundial?
Todo apunta a ello: la economía la necesita, los países en banca rota la piden, los lobbys la piden, la banca la desea, las petroleras la desean, la industria armamentística la necesita, Israel quiere más poder y odia a Irán, los paises del golfo temen a Iran y quieren debilitarlo...

El amigo Obama entre otros usaron la responsabilidad de proteger para cometer sus atrocidades. R2P.
¿Acaso un país soberano no tiene esa responsabilidad ante unos belicistas como estos?
¿O es que el matón de la clase ya no le puede parar nadie y le dejamos que nos pegue más fuerte sin decirselo a nadie?

USA ya ha mentido mil y una vez para fabricarse su historia, y justificar lo injustificable. Ya lo estamos viendo y lo hemos visto con Iran.

Seguirá el mundo impasible ante estos locos que sólo ven guerras y muerte?
Seguirá el mundo impasible ante las violaciones de la legalidad internacional más básica, ante el derecho y ante la justicia mundial?
Seguiremos pensando que son nuestros salvadores y los defensores de la libertad y la democracia?

miércoles, 28 de septiembre de 2011

R2P (Responsibility to protect)

Killing civilians. Matando a los civiles.






Helping and taking care of the barbarians.
Ayudando y cuidando a los bárbaros.


Otra ONG involucrada y cómplice de esta locura infame: Médicos sin fronteras en vez de denunciar y atender a los libios asediados y masacrados, monta un hospital de campaña cerca del frente para atender a las ratas integristas y racistas.


Más claro agua, y cuidado con la NED
¿Mandarán a la infantería?



Una de las conclusiones, es que los imperialistas, no han aprendido nada de las guerras anteriores.
Se repite casi el mismo patrón. Si ahora Obama reclama que sí, que haya tropas terrestres ( aunque ya las hay de tapadillo) esto va a ser Afghanistán 2.0 e Irak 3.0 y sino al tiempo.
Ya lo dijeron hace tiempo: ninguna guerra se gana desde el aire, y menos si es imperialista.
Y sino, mira en 2006 en Líbano: tuvieron que entrar con los merkava y los sayeret matkal y bueno, destrozaron un país como han hecho en Libia, pero les dieron lo suyo y tuvieron que volverese a sus casas con el ego, bajo tierra.
En Libia : ni es una Blitzkrieg, ni es una revolución, ni es R2P. Como manden a la soldadesca especial, creo que se lía parda. Los africanos en general son como los palestinos, pero muchos más y más oscuros ( por lo de la piel). Y con el apoyo que les ha dado Libia, y la creación de la UA ( unión africana) puede que resurja con otros apoyos, lo que a mediados del siglo XX EEUU intentó erradicar: pueblos libres rebelados contra el imperialismo asesino.

Hay datos que circulan sobre los costes de las guerras, pero si Irak empezó hace 2 décadas, y luego está Afganistán, y quieren seguir con Libia, creo que no me saldrían las cuentas.
O como dije ya en otro post: como ya no salen las cuentas, por lo menos vamos a guerrear y a robar que algo nos llevaremos.
Sí: se llevarán muchos muertos de la población y de los suyos.


Más bombas inteligentes ( oximorón)
Habrán arrasado a los civiles, puesto que casi matan a las ratas de las afueras




Este último video, ocurría hace 7 meses!!!!!!!
Bueno, pues ni con esas.


Pues Obama la idea ... no es tuya




Y Libia...TAMPOCO